VOX apuesta por evitar la prohibición de motores diésel, gasolina e híbridos que planea la UE en 2035

La formación presenta una Proposición No de Ley para que España adapte los plazos a la transformación a una economía menos contaminante sin poner en peligro a la industria ni el empleo de los españoles. «No se les puede obligar ahora a que sólo compren vehículos eléctricos».

«La automoción es uno de los sectores más importantes para la industria española, destacando por su papel estratégico en la economía nacional y por su fuerte efecto tractor en términos de contribución al PIB nacional, de empleo directo e indirecto creado y de aportación en la balanza comercial”. Con esta declaración de intenciones recogida en la nueva iniciativa de VOX, la formación vuelve a apostar por un sector cuya producción registra una tendencia negativa.

Si desde 2014 a 2019 España ocupaba la segunda posición de Europa en la fabricación de vehículos representando un 10% del PIB nacional, los números muestran ahora una realidad muy distinta. “Ya antes del comienzo de la invasión en Ucrania la producción de automóviles en España se había reducido en más de un cuarto en comparación con el mismo período prepandemia”, señalan analizando la lista de motivos por los que la industria se ha visto afectada. “Las restricciones impuestas durante los inconstitucionales estados de alarma, el incremento del impuesto de matriculación, el desabastecimiento de materias primas y semiconductores o el aumento de los costes del transporte” son sólo algunos de ellos.

“Existe un problema adicional que afecta a toda la industria en general, incluida la del automóvil: el elevado coste energético”, añaden recalcando que las medidas “torpes” del Ejecutivo han llevado a nuestro país, carente de una soberanía energética, a que se vea especialmente afectada por los problemas de su entorno y especialmente de los países de los que depende para suministrarse la energía.

Y dentro de este contexto, ahora el Ejecutivo insiste en el error recurrente de impulsar desmesuradamente y sin atención al consumidor ni al contexto del mercado español del coche eléctrico, en lugar de hacerlo de una forma gradual. “España debe adaptar los plazos de la transformación a una economía menos contaminante sin poner en peligro el empleo de los españoles o su industria”, advierten no sin antes matizar que este tipo de vehículos, por sus precios y sus características, sólo son accesibles a unos pocos que pueden permitírselo.

“España tiene el segundo parque móvil más antiguo de Europa, que precisa de una urgente renovación tanto para reducir las emisiones como para mejorar la seguridad vial. Este cambio debe procurarse de mano de otras energías menos contaminantes distintas a la eléctrica, como el diésel Euro VI, que al mismo tiempo son más asequibles. En caso contrario, las familias con menor poder adquisitivo nunca podrán acceder a un vehículo propio, aumentando así la desigualdad”, explican.

Por todo ello, VOX insiste en la necesidad de implantar una política industrial eficaz y realista para la automoción, centrada en los intereses de los españoles y establecer cuantas medidas sean necesarias para preservar nuestro liderazgo.

España debe cuestionar la decisión impuesta por la Unión Europea de fijar 2035 como el año de prohibición de motores diésel, gasolina e híbridos porque esta medida, inspirada por el fanatismo climático, resulta totalmente prematura”, han concluido.