El vicepresidente de VOX, portavoz de VOX en el ayuntamiento de Madrid y diputado nacional por Madrid, Javier Ortega, ha calificado de «amnistía encubierta de los golpistas» y «fraude de ley», la proposición de ley de los Grupos Parlamentarios Socialista y Confederal de Unidas Podemos-En Comú Podem-Galicia en Común, Orgánica de transposición de directivas europeas y otras disposiciones para la adaptación de la legislación penal al ordenamiento de la Unión Europea, y reforma de los delitos contra la integridad moral, desórdenes públicos y contrabando de armas de doble uso.
La intervención de Javier Ortega ha sido la siguiente:
«Hoy finalizan varios días de vodevil, teatro y comedia. Esa que algunos nos quieren hacer creer que nos encontrábamos ante un debate de los PGE. Todos sabemos que es mentira, todo estaba pactado en esos oscuros despachos del infamia y la permanente traición a España. Ahora toca pasar por caja como han pasado ante los filoetarras entregando a la Guardia Civil en Navarra, y ahora ante los golpistas de Cataluña y el País Vasco. Pero nunca los traidores pagan su infamia con su patrimonio, ni con sus intereses, ni con su riqueza, siempre lo hacen con la ajena, entregándoles trozos de la soberanía nacional, trozos de la riqueza de los españoles, trozos del territorio nacional. Y esto no es un chantaje del secesionismo, porque hay voluntad clara de pactar, hay connivencia y complicidad del Gobierno para recibir a cambio el beneficio de unos presupuestos.
Una proposición de ley que es un claro fraude de ley de libro del artículo 6.4 del Código Civil. Porque nos lo presentan como una proposición de ley de grupos parlamentarios lo que debiera ser, sin duda, un proyecto de ley orgánica de un Gobierno sometido a los controles y a los informes del Consejo General del Poder Judicial, del Consejo de Estado, del Consejo Fiscal de la Abogacía del Estado. Es, además, claramente una desviación de poder porque amparándose en las potestades de iniciativa parlamentaria de grupos parlamentarios, el fin buscado es claramente ilegal. Una amnistía encubierta de los golpistas y la usurpación evidente de las potestades que tiene el Poder Judicial en la Constitución.
Y busca además deslegitimar, deslegitimar a todos aquellos que nos enfrentamos de cara a los golpistas, a esas fuerzas y cuerpos de Seguridad del Estado que investigaron y se enfrentaron a los violentos, a esa acusación popular de VOX que en solitario les sentó en el banquillo, a ese valiente fiscal general del Estado, el señor Maza, que en paz descanse. A esos fiscales de Sala del Tribunal Supremo que no se arrodillaron ante la manipulación y la presión de la nueva Fiscal General del Estado y a esa Sala de lo Penal del Tribunal Supremo que, aunque más corto y más acobardado de lo que hubiéramos querido, dictó una sentencia condenatoria.
Y por contra, esta acción del Gobierno, esta iniciativa de sus partidos, lo que hace es legitimar claramente a los golpistas, a los violentos y a sus cómplices. Y los objetivos están muy claros en aplicación del principio de retroactividad del derecho penal más favorable reducir las condenas de inhabilitación de los golpistas, de esos que fueron condenados por graves delitos de sedición, de malversación y de desobediencia. Y también, cómo no, facilitar la vuelta, el regreso de los cobardes fugados, de Puigdemont y sus cómplices.
Pero Vox cumple. Vox dijo que les sentaría en el banquillo y les sentó en el banquillo. Vox dice ahora que volverá a aprobar en el Código Penal los delitos de sedición, de rebelión y malversación que todos ustedes de la bancada de la traición a España van a derogar. Y lo haremos reforzando los mecanismos del Estado para que los golpistas cada vez lo tengan más difícil. Por eso esta misma semana hemos registrado una proposición para reforzar precisamente que aquella autoridad, aquel funcionario, aquel miembro de cualquier gobierno que incite, que insista, que colabore o que facilite un golpe de Estado, sea condenado y es más, que pierda la nacionalidad española, si no es de origen, todo aquel que facilite la ruptura de la nación española o aquel que favorezca a los ultrajes a España y sus ofensas.
Este debate, este debate es una gran ocasión para volver a repetir alto y claro a quienes lo desconocen por ignorancia, a quienes lo han olvidado por cobardía y a quienes lo odian por traición a España, que España no es la mercancía propiedad de su señorías, que España no está en venta, que la soberanía nacional no pertenece ni a los diputados, ni a los partidos, ni a los grupos Parlamento de esta cámara. Y fue la propia Constitución la que dejó muy clara que la soberanía nacional, sí, nacional, no como algunos de la izquierda más rancia pretenden llamar soberanía popular, reside en todo el pueblo español y no en una parte, no en el pueblo catalán, en el pueblo vasco o en el pueblo gallego. Y de esa soberanía nacional del pueblo español residen todos los poderes, como el poder Legislativo, el poder Ejecutivo y el Judicial.
Y fue esa misma Constitución aprobada por la inmensa mayoría de los españoles la que dejó bien claro que no existe Constitución sin nación. Y en su artículo segundo dejó evidentemente claro que esta Constitución que nos ampara se fundamenta en la indisoluble unidad de la nación española, patria común e indivisible de todos los españoles. Y porque es indisoluble, España no se puede disolver ni en gobiernos mundiales globalistas ni en federalismos europeos, y porque es indivisible la unidad de España y su soberanía, no se puede dividir ni en regiones, ni en provincias, ni en ciudades, ni en pueblos. Porque, les guste o no a muchas de sus señorías, los españoles somos legítimos herederos de un legado histórico que, a modo de usufructo nacional, nos obliga a defender, a conservar y a mejorar esta nación que hemos heredado de las generaciones que nos precedieron, que lucharon, trabajaron y murieron.
Tenemos, señorías, la obligación de entregársela a las futuras generaciones. Por eso Vox no se queda de brazos cruzados. Por eso VOX convoca este domingo al pueblo español para que ante los ayuntamientos de toda España se movilice, levante su voz y le diga a España entera que queremos poder votar para echar a este Gobierno traidor y cómplice, a este gobierno de la ruina. Y lo haremos porque creemos en España. Y por eso tengan la completa seguridad de que España vencerá».


