La Reunión de Alto Nivel celebrada esta semana es el resultado estratégico y bien meditado de la presión migratoria propiciada por el Gobierno marroquí y que tuvo su punto de partida con la metedura de pata en el llamado ‘asunto Brahim Gali’. “Lo lógico y protocolario es que los dos implicados en la reactivación de las relaciones presidieran el encuentro mostrando así el afianzado compromiso entre ambos países como asegura siempre Sánchez”, como asegura el secretario de VOX Melilla, Javier Diego.
Cabe recordar que es la primera vez en seis Reuniones de Alto Nivel que el rey de Marruecos no recibe a un presidente, puesto que en las anteriores tanto Hassan II como Mohamed VI, sí recibieron a Felipe González, Aznar, Zapatero y Rajoy. “Sánchez sigue confundiendo al país vecino con un aliado cuando no para de demostrar que no lo es”, asevera Diego.
España en su primer encuentro se centró en impulsar las relaciones en el ámbito económico y comercial con Marruecos de lo que se sienten “muy orgullosos,” pero la balanza comercial española es otra, y “se ve afectada por el bloqueo comercial decretado por Argelia tras suspenderse el Tratado de Amistad con España, vigente desde 2002 donde las exportaciones españolas se han hundido un 90%”, recalca la formación.
Sin olvidar que se han dejado en la “gatera” temas tan importantes como la “exigencia de reconocimiento explícito de la españolidad de Ceuta y Melilla por parte de Rabat, la necesaria reciprocidad respecto de los alimentos en régimen de viajeros, retractarse de la manifestación de Mohamed VI a la ONU respecto de que Marruecos no tiene frontera terrestre con España o el tratado hispano-marroquí sobre la readmisión de extranjeros entrados ilegalmente”, apostilla el dirigente local.
Para más inri, en la declaración conjunta del jueves pasado el “mentiroso” Sánchez reafirmó su apoyo al plan de autonomía del sultán respecto a la antigua colonia del Sáhara Occidental tras considerarla la base más seria, creíble y realista para la resolución de esta disputa.
“¿Qué tendrá el Gobierno de Marruecos para que se haya dado un giro tan nefasto para los intereses de España?”, cuestiona el partido para añadir: “Y que tengamos que soportar declaraciones promarroquíes como las vertidas por los exministros socialistas María Antonia Trujillo y Juan Fernando López Aguilar o que el Congreso rechace solicitar al Gobierno pedir a Marruecos reconocer Ceuta y Melilla por vía diplomática”.
Desde VOX Melilla “expresamos nuestra preocupación sobre esta relación claramente en desventaja para nuestro país”. Puesto que, “creemos que la balanza acabará siempre del lado que menos nos interesa a los españoles”, apostilla Javier Diego.




