El cabeza de lista de VOX al Congreso de los diputados por Huelva, Tomás Fernández, ha atendido a los medios de comunicación en Cartaya, junto a los números dos, tres y cuatro de la candidatura, María Ponce, Félix Ballester y Montse Ucelay; y la edil de VOX en el Ayuntamiento de Cartaya, Inma Cabaco.
Fernández ha advertido de que «las restricciones de agua a la agricultura están abocando a los agricultores al abandono de su actividad». En este sentido, considera que «es una barbaridad que en lugares como Lepe o Cartaya tengan que estar trabajando con una restricción del 25%, con avisos de que en los próximos meses pueden llegar hasta el 50%».
El candidato al Congreso ha lamentado que «esta circunstancia genera una enorme incertidumbre a nuestros sufridos agricultores, ya que muchos de ellos no saben lo que van a hacer en las próximas semanas». Asimismo, ha añadido que «esta es la demostración empírica de que en estos últimos años, las políticas que se han llevado a cabo en Huelva en materia de infraestructuras son absolutamente erróneas».
Ante esta situación, Fernández ha incidido en la necesidad de un Plan Hidrológico Nacional «que garantice la optimización de los recursos hídricos para que el agua llegue a todos los rincones de España» porque, según explica, «esa es la mayor garantía para que los agricultores onubenses puedan seguir cultivando a medio y largo plazo».
Otra de las cuestiones que el candidato de VOX ha abordado es el elevado coste de los recibos del agua. «Acabo de ver facturas de 1.800 euros, en las que el desglose muestra que más de la mitad de esa cuantía corresponde al coste de la energía, y eso es inasumible».
Por último, Fernández ha hecho referencia a «la competencia desleal a la que nuestros agricultores se tienen que enfrentar», matizando que son «productores que en otros países, fuera de la Unión Europea, tienen costes de producción mucho más bajos, exigencias fitosanitarias más laxas y diferentes regulaciones laborales e impositivas, a los que Bruselas está ayudando con ingentes cantidades de dinero para acabar con nuestra agricultura».





