VOX lleva al Parlamento de Navarra la mejora de las condiciones laborales de los vigilantes de seguridad privada

VOX lleva al Parlamento de Navarra la mejora de las condiciones laborales de los vigilantes de seguridad privada

• Emilio Jiménez pide mayor protección jurídica profesional, mejores condiciones materiales y laborales y más formación del personal

Pamplona, 14 de mayo de 2024. La Agrupación Parlamentaria VOX Navarra ha registrado una moción para el Pleno de este jueves en el Parlamento de Navarra para mejorar las condiciones laborales de los vigilantes de seguridad, mediante la actualización y adecuación de la normativa reguladora de la seguridad privada.

Con ello, el objetivo de VOX es “conseguir la debida dignificación de este sector y la mejora del cumplimiento de su función”. Para Emilio Jiménez, parlamentario que ha presentado la iniciativa, “el sector de la seguridad privada viene demandando desde hace un tiempo la necesaria protección, ante la situación que padece, tanto de falta de seguridad y agresiones que sufren los vigilantes, que pone en grave y reiterado riesgo su integridad física como en su estatus profesional y laboral”.

En su iniciativa, la Agrupación Parlamentaria ha expuesto que “no puede nunca perderse de vista que el servicio prestado por los vigilantes de seguridad se lleva a cabo en coordinación y la colaboración con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, con el único objetivo de mejorar la seguridad pública. Y que integra y redunda en beneficio de la seguridad general, al servicio de la protección y seguridad del conjunto de los ciudadanos”.

Los vigilantes de seguridad desarrollan su labor en funciones y enclaves tan relevantes como el depósito y custodia de explosivos, armas, sustancias o mercancías que, por su peligrosidad precisen de vigilancia y protección especial, o de moneda, títulos-valores, joyas, metales preciosos, obras de arte u otros objetos que la requieran por su valor; el acompañamiento, defensa y protección de personas físicas determinadas (incluidas autoridades); la vigilancia y protección de bienes, establecimientos, lugares y eventos, públicos o privados, y de las personas que se encuentran en los mismos: o la explotación de centros de control, videovigilancia o alarma. Con las enormes potencialidades que ello presenta para el interés general y público.

Sobre esa base –ha señalado Jiménez-, el sector de la seguridad privada está claramente necesitado de una mayor protección, que permita dignificar debidamente a este sector y mejorar el cumplimiento de su función: protección de su estatus jurídico profesional, protección material, protección laboral y en materia de formación, así como en materia de contratación pública”.

Mejora de las condiciones

Para ello, desde VOX han propuesto de manifiesto “la necesidad debe abordarse principalmente mediante la actualización de la normativa rectora del sector, en la que destaca un ya obsoleto Reglamento de Seguridad Privada (aprobado por Real Decreto 2364/1994, de 9 de diciembre, que tiene por tanto más de 25 años), así como mediante un compromiso de los Gobiernos y Administraciones públicas, en su actuación en las respectivas competencias en la materia”.

En este sentido, Jiménez ha destacado cuatro aspectos en los que considera que se debe trabajar. En primer lugar, en la protección jurídica profesional, “para reconocer de forma inequívoca a los profesionales vigilantes de seguridad privada el carácter de agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones”; en segundo lugar, en la necesidad de protección material, “con la dotación de los necesarios medios de defensa, acordes al riesgo al que han de hacer frente y tipo de instalación a proteger y su regulación actualizada; también mediante la previsión normativa del trabajo de los vigilantes en binomio, actualmente es obligatorio en polígonos industriales, urbanizaciones y otras infraestructuras. En ella debería abordarse la obligatoriedad del uso de guantes y chaleco anticorte y antitrauma; e incluso, para los servicios de mayor peligrosidad, el estudio de la necesidad de que dicho chaleco sea antibala, y de la dotación de equipos de protección y medios defensivos no letales”; Por otro lado, en adoptar las medidas necesarias para mejorar la protección laboral de los vigilantes, “la protección que evite y ponga fin a ciertas situaciones de incumplimiento, abuso o fraude a la normativa aplicable”; y, por último, en una mejora en la formación del personal de seguridad, “tanto básica como continuada”.