La portavoz y diputada de VOX en la Junta General, Carolina López, en el turno de ‘Preguntas al Presidente’ que tuvo lugar hoy en el Pleno de la Junta General del Principado formuló la siguiente cuestión:
“¿Considera Usted que la imposición de una lengua inventada es la mayor preocupación que tienen hoy los asturianos?”.
Y, a continuación, realizó la siguiente intervención:
Asturias, por mucho que les pese, tiene una lengua propia, una lengua materna y es el español. Con diferentes variedades y expresiones según la localización, son los bables. La llingua, es su invento, que mezcla todos los bables y atenta contra nuestra riqueza lingüística y cultural, contra nuestra propia identidad asturiana.
Gracias a VOX, la pasada legislatura fracasaron en su intento de engañar a los asturianos ocultando un informe que señalaba que la cooficialidad amable no existe. Y en esta legislatura que tienen menos apoyo parlamentario para reformar el Estatuto de Autonomía, y menos apoyo social porque la mayoría de los asturianos no quieren la oficialidad, uste nos viene con que es el momento.
Ya no hablan de amabilidad. Pasamos de las palabras a los hechos; pasamos a la imposición por la vía de facto, por la puerta de atrás y con la complicidad del PP, que no dice nada de que la llingua puntue más que un doctorado para trabajar en le RTPA o vota a favor de la Ley de Impulso Demográfico que entre sus objetivos está la obligación de aprender Llingua.
Sr. Barbón, ¿presume de que escucha a los asturianos? Según los datos que nos facilita su consejería del total de alumnos asturianos en todas las etapas educativas, tanto en centros públicos como concertados, 101.575, solo 20.464 cursan llingua, el 20,14% de los alumnos asturianos. Teniendo en cuenta además que en Infantil y Primaria solo pueden elegir entre cultura asturiana y llingua. De bachiller solo cursan llingua un escaso 9%. Esta es la realidad, lo que no quiere escuchar.
Quieren imponer una lengua inventada y subvencionada que no representa a la mayoría de los asturianos porque simplemente no la hablan, si me apura ni usted la habla, como mucho lee lo que le escriben y mal porque se trastabilla.
Imponer lo que quiere una minoría, que no abre puertas en el mercado laboral, que no genera riqueza, salvo para unos pocos, que no atrae inversores, que no fija población, que no mejora en nada la vida de los asturianos, eso es despotismo.
La oficialidad implica obligación y un coste de más de 200 millones al año según el informe que usted intentó ocultar. ¿De dónde va a quitar? O, mejor dicho, ¿cuánto más nos van a subir los impuestos?
Sin ser oficial ya despilfarran más de 20 millones anuales y pretenden aumentar el gasto en 5 millones más para contratar a 100 profesores de llingua. Sería mejor invertirlo en
– Más sanitarios, para reducir las listas de espera.
– Reparar y conservar carreteras.
– Garantizar las rutas de transporte escolar en las zonas rurales, solo en Tineo hay 20 familias afectadas.
– Reparar las deficiencias estructurales que presentan algunos colegios e institutos.
– Pagar en tiempo y forma los daños por fauna salvaje a los ganaderos.
– O reducir impuestos y que los asturianos puedan tener más poder adquisitivo.
Para usted la oficialidad no puede esperar más mientras hay miles de pacientes esperando por consultas médicas y operaciones quirúrgicas.
Sus declaraciones demuestran que Asturias y los asturianos no le importan, ha demostrado que su objetivo es imponer, adoctrinar y crear chiringuitos para seguir aumentando su red clientelar y mercadear votos con el dinero de los asturianos.
Vamos a explicarle a los asturianos como mercadean con sus impuestos.
Más de 42.000€ en obras de la Academia de Llingua para pintar y sustituir la ilumianción mientras, por ejemplo, los padres de los niños con necesidades educativas especiales del colegio de Latores han tenido que pagar de su bolsillo y hacer ellos mismos las reparaciones necesarias en las instalaciones del colegio, porque ustedes no han destinado ni un solo euro a estos niños en los últimos 3 años.
Más de 22.000€ a la impresión y comercialización de varios libros traducidos en llingua que nadie compra salvo el Principado o algunos Ayuntamientos.
O cómo sus amiguetes que se pegan comidas a todo trapo en las reuniones de la Red de Normalización Linguística, la última el 20 de febrero en Bimenes: 17 personas, 680 euros, a 40 euros por barba, eso si que es una fartura, señor Barbón, cuando hay asturianos que no llegan a final de mes y que pasan hambre.
El que quiera hablar llingua que la hable, pero que la pague de su bolsillo. No hay necesidad de que la mayoría de los asturianos financiemos lo que una minoría quiere para vivir del cuento de las subvenciones.
Su prioridad, señor Barbón, es imponer, obligar, adoctrinar. Pero la oficialidad no otorga derechos, impone obligaciones.
La oficialidad no es un sentimiento de asturianía. La asturianía es anteponer realmente los intereses de nuestra región; ser capaz de que Asturias crezca, que tengamos una industria fuerte y que no tenga que cerrar por sus delirios de grandeza (los suyos personales). El sentimiento de asturianía, sr. Barbón, lo siento profundamente, no lo tiene usted en exclusiva, y damos gracias a ello porque si no, no seríamos asturianos, sólo socialistas de pro.





