Con fecha 23 de enero de 2024, el diputado de VOX por Jaén y portavoz en la Comisión de Cooperación para el Desarrollo, Francisco José Alcaraz, y otros diputados de su formación política registraron una iniciativa en la que se interpelaba al Gobierno sobre el destino de las ayudas económicas de cooperación internacional española en la Franja de Gaza.
“Resulta llamativo cómo Hamás ha conseguido acumular gran cantidad de armamento, incluso -como reconoce el propio jefe de Relaciones Nacionales de Hamás en el exterior- cuentan con fábricas de cohetes, morteros o proyectiles”, ha explicado Alcaraz.
Este hecho, unido a “los numerosos túneles desmantelados que usaba Hamás para almacenar armas y municiones, trasladar tropas y atacar civiles y militares israelíes”, motivó que el GP de VOX en el Congreso formulara al Gobierno una pregunta sobre el volumen económico de las ayudas destinadas a la Franja de Gaza en los últimos 10 años y otra sobre los mecanismos de control utilizados por las autoridades españolas para evitar que el dinero del contribuyente español financie el terrorismo de Hamás.
“La respuesta que nos ha remitido el Gobierno”, ha afeado el diputado de VOX, “es general, vaga e imprecisa, pues solo indica que los controles los realiza la sede central de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) y su oficina en Jerusalén, a través de mecanismos que aseguran el cumplimiento de la legislación contra la financiación del terrorismo. La respuesta del Gobierno solo cita dos de estos mecanismos de control: la consulta a bases de datos de medidas restrictivas de la UE y la justificación del empleo de fondos públicos que se realiza desde la Intervención General de la Administración del Estado”.
A juicio de Alcaraz, el Gobierno no asegura que la financiación se destine a los fines para los que fue concedida, “ningún dato concreto, ningún documento que recoja dónde ha ido a parar el dinero”. A mayores, relata el diputado de la formación de Abascal, la consulta realizada a bases de datos de la UE y la ONU para descartar posibles destinatarios vinculados con el terrorismo “no contempla una fuente de información fundamental, la inteligencia del Gobierno israelí”.
“Lo que sí sabemos”, concluye Francisco José Alcaraz, “es que el Gobierno de Sánchez sigue dando dinero a la UNRWA, agencia de la ONU para los refugiados palestinos en Oriente Próximo, a pesar de las pruebas presentadas por Israel de la participación de trabajadores de esta entidad en los atentados de Hamás del pasado 7 de octubre”.





