Tras la presentación del nuevo plan contra las listas de espera sanitarias y “sin entrar en la necesidad del SESPA de publicitar sus programas como si cada vez que sacan uno estuviesen descubriendo Ámerica”, la diputada de VOX, Sara Álvarez Rouco aseguró hoy que “lo que reveló ayer Aquilino Alonso parece, más que otra cosa, otro capítulo más de una de esas telenovelas que nunca acaban”.
Resulta que “ahora cambiando el concepto de ‘programas especiales’ por el de ‘estructurales’ el gobierno de Barbón piensa que va a lograr reconvertir lo que se ha revelado como el déficit endémico de la sanidad asturiana”, dijo.
Pues bien, “sin poner en duda que todo lo que sea trabajar más y de modo permanente va a aumentar la productividad y la reducción de tiempos -prosiguió Álvarez Rouco-, en VOX creemos que donde debe ponerse el foco es en la raíz del problema. Y ésta, que está llena de ramificaciones, pasa por ocuparse del cada vez más escaso número de profesionales disponibles, por la contratación de centenares de otros nuevos para todas las especialidades y la Atención Primaria, la mejora de las condiciones económicas y laborales de todos ellos y en el máximo respeto a los conciertos con la red sanitaria privada, entre otras muchas cosas”.
Desde VOX, Sara Á. Rouco recuerda que “ya les hemos dicho muchas veces que pueden estirarse las jornadas durante mañana y tarde, pueden dedicarse decenas de millones a pagar horas a los profesionales, poner en la hoja de ruta a los hospitales periféricos y todo lo que quieran decir en torno a los conciertos privados, pero que no nos dicen nada nuevo. Todo esto ya estaba sobre la mesa y han incumplido sus promesas de solución reiteradamente, así que como no haya un planteamiento opuesto al actual, de cambio profundo, tampoco de esta se van a ver reducidas de modo radical las carencias del sistema sanitario asturiano”.
“Desde la Atención Primaria hasta las Consultas de Especialidades y hasta llegar a las Cirugías, los pacientes asturianos necesitan ver soluciones urgentes más allá de mejoras mínimas en las estadísticas. Y parece que en el SESPA se olvidan de que muchas veces lo que está en juego es la vida de las personas y eso es algo inadmisible”, concluye Sara Á. Rouco.





