El presidente de VOX Asturias y diputado nacional, José María Figaredo, estuvo en Santianes, una parroquia del concejo de Ribadesella limítrofe con Cangas de Onís. Se reunió con la madre del menor que tuvo que subirse a un árbol para esquivar el acoso de dos lobos a plena luz del día -las 8 de la tarde- el 2 de abril, noticia ampliamente recogida en los medios de comunicación. Tras conocer de primera mano la historia de este niño, su madre confirma que el joven ganadero ha decidido abandonar la actividad ganadera -el lobo le han matado 21 cabras en tres meses-. “El lobo está devorando a las ganaderías del monte asturiano, está expulsando a los ganaderos del monte; debemos defender a nuestros ganaderos y sacar al lobo del Listado de especies silvestres en régimen de protección especial (LESPRE). Mata el ganado y hace inviable la actividad”.
Figaredo lamenta que “nos encontramos con un partido socialista que no quiere ver la realidad. El socialismo nos engaña diciendo que el lobo está lejos de zonas habitadas y que no afecta a las gentes del campo. No es cierto. Es un animal que caza a pocos cientos de metros del hombre, mata, se come el ganado de nuestros agricultores y ganaderos y, del mismo modo que puede comerse a unas ovejas también podrá comerse a un crío”.
El diputado nacional comenta que “hay cabras, ovejas y otros tipos de animales a las que el lobo mata por pura diversión, no para alimentarse, muchas veces ni siquiera las comen. Los ganaderos están renunciando. Esto es lo que está sucediendo en los Picos de Europa y al final del Paraíso Natural no quedará ni la sombra. No habrá paraíso natural sin ganaderos”.
“Las políticas socialistas acabarán con el paisano del monte. La ganadería tradicional desaparecerá también”, resalta Figaredo, quien alude a las Elecciones Europeas del domingo porque “van a ser clave para nuestro sector primario, para poder dar un giro de 180 grados a estas políticas. De cara a estas Europeas sólo VOX plantea una alternativa distinta de apoyo a nuestro sector primario, para recuperar nuestra seguridad alimentaria y energética, alejada de la histeria de los ecologistas radicales”, concluyó.





