El diputado del Grupo Parlamentario VOX en Andalucía, Benito Morillo, ha cargado duramente contra el PP, durante la sesión plenaria de este jueves, asegurando “no entender cuál es el fin” de una Proposición No de Ley de los populares para la defensa de la labor de las instituciones del Estado en la lucha contra la corrupción, echándoles en cara que fue el propio Partido Popular el que “en el año 21 pactaron con el PSOE el reparto del Constitucional” y que ahora cuestiona la decisión de ese TC en “la liberación de aquellos que hicieron suyos los dineros de todos los andaluces”.
El parlamentario de VOX, ha denunciado la “hipocresía” del PP al presentar esta iniciativa, que “alcanza el paroxismo, cuando hace unos días volvían a repartirse el Consejo General del Poder Judicial”, cuya independencia “está amenazada desde hace mucho tiempo por el binomio PP-PSOE”. “Son cómplices” y “deberían callar cuando hablan de corrupción, de democracia y de separación de poderes”, ha apostillado.
Para Morillo, PP y PSOE “son cómplices de este atropello” por “su interés por dominar el Poder Judicial” y “su codicia en el manejo de las instituciones”.
“La democracia está amenazada en España”, ha advertido Morillo, mientras “la corrupción está a la orden del día y la impunidad es solo para unos pocos privilegiados”, en clara alusión a los socialistas condenados por el caso ERE y a los que, ahora, el TC, que el PP entregó al PSOE tras repartirse los jueces, está borrando las penas.
En este sentido, Morillo ha afeado al PSOE que “hablan de regeneración democrática”, cuando el mensaje que se le traslada a los andaluces es que “los políticos salen indemnes de delitos tan execrables como la malversación de fondos públicos”, algo que ha tildado de “humillación a los andaluces”.
Morillo, ha asegurado sentir “vergüenza” por “la rehabilitación política y bajo palio de aquellos que robaron a los andaluces”, alto de expresar su temor ante posibles “compensaciones económicas” a los socialistas ahora excarcelados.
Según Morillo, el PSOE “carece de dignidad política” por hablar de “regeneración democrática” y reivindicar “respeto a las decisiones judiciales”, cuando “sus esbirros hacían escraches a la Jueza Alaya”.





