El pasado 24 de mayo Vox denunció en la Junta General de SAGULPA la incoherencia del modelo de gestión indirecta de edificios de aparcamientos de titularidad municipal, en el que se cede desde el 90% hasta el 97% o 98% de la facturación, como son los casos del Aparcamiento Auditorio Alfredo Kraus y de la Plaza Dr. O’Shanahann, respectivamente.
La explotación económica de aparcamientos de rotación es de gran sencillez y requiere muy poco personal. La gran dificultad para el acceso a dicha actividad económica está en la propiedad y la adecuación del inmueble. También hay que tener en cuenta que, tal y como declaró el gerente de la entidad en la Junta General del pasado 24 de mayo, la ciudad tiene déficit de plazas de aparcamientos y que se trata de una necesidad básica para muchos de los vecinos, visitantes y usuarios de los servicios públicos de esta capital. Con estos precedentes es inconcebible que SAGULPA renuncie a la facturación de sus edificios de aparcamientos.
Es por ello que Vox pidió en su moción la no renovación de las actuales concesiones de gestión indirecta de aparcamientos que se vayan extinguiendo, con el fin de explotar las mismas mediante gestión directa.
El tripartito de izquierdas que gobierna la ciudad, aun reconociendo estar a favor de la totalidad de la moción, votó en contra. El Partido Popular tachó la medida de “comunista” y votó en contra, asumiendo como razonable el alquiler del patrimonio municipal a muy bajo precio provocando el injusto enriquecimiento de una empresa e impidiendo a la ciudad rentabilizar su patrimonio.
Tal y como el portavoz de Vox expresó en el pleno anterior del mes de mayo, el abastecimiento de agua potable, siendo un servicio público esencial de competencia municipal, se ha convertido en el lucrativo negocio, en régimen de monopolio, de un fondo inversor sueco. Y pidió en su moción la creación de una comisión de estudio sobre la actual situación de EMALSA con la finalidad de recuperar la titularidad municipal de dicha sociedad o, en su defecto, encontrar alternativas para la remunicipalización del servicio de abastecimiento de agua potable. Lamentablemente, el tripartito de izquierdas que gobierna la ciudad, votó en contra.
En el pleno de junio el portavoz de Vox volvió volvió a incidir en la cuestión explicando que probablemente la única solución jurídica y económicamente razonable sería esperar al vencimiento de la concesión de EMALSA para la prestación del servicio de abastecimiento de agua. La moción pretendía que el resto de partidos que conforman la corporación manifestaran si realmente quieren solucionar la injusta situación actual provocada durante los gobiernos municipales tanto de PP como de PSOE. Una vez mas Vox se quedó solo retratando al resto de partidos políticos.
El ayuntamiento de la ciudad debe esforzarse en buscar una solución para que una necesidad tan básica, como es el acceso al agua potable, deje de ser el rentabilísimo negocio de un fondo inversor extranjero.





