El secretario general del GP VOX, José María Figaredo, ha preguntado a la ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, sobre «cuál será el coste fiscal para la hacienda pública de la acogida de 250.000 inmigrantes de la República Islámica de Mauritania que ha anunciado Pedro Sánchez».
Figaredo se ha referido al acuerdo que el Gobierno de España firmó recientemente con Mauritania, Gambia y Senegal para traer a inmigrantes. Según medios afines al Gobierno, «han cifrado esa cantidad en 250.000 personas las que el Gobierno pretende traer para cubrir vacantes». Por ello, Figaredo ha preguntado: «¿Cuánto le va a costar esto a los españoles? Después, ante la negativa de la ministra Saiz de que el Gobierno vaya a acoger a tantos inmigrantes, Figaredo ha vuelto a preguntar: «¿A cuántas personas pretenden traer ustedes de la República Islámica de Mauritania?», pero la ministra no ha respondido.
A continuación, el diputado de VOX ha expuesto los malos datos de empleo: «En España hay 2,7 millones de parados», al tiempo que ha recordado que en 2022 se fueron de España 379.000 jóvenes españoles para buscar su futuro fuera, mientras que en nuestro país hay 481.000 jóvenes parados y ha afeado al Gobierno que España sea el país de la UE con mayor tasa de paro y también de paro juvenil: «En 2022 4 de cada 10 jóvenes que se quedaron sin empleo eran españoles».
En ese contexto -ha dicho Figaredo- el Gobierno pretende hacer creer que «por arte de magia van a encontrar trabajo en España» los inmigrantes procedentes de Mauritania. «Esa es su política: exportar a jóvenes formados en España e importar a personas de la República Islámica de Mauritania o Gambia, no sabemos de dónde«.
Por último, el diputado de VOX por Asturias ha afirmado que el Gobierno quiere hacernos creer que «esas 250.000 personas van a encontrar trabajo», pero «lo único creíble van a terminar pagándole subsidios. A los españoles de a pie sólo les queda pagar facturas, la vivienda inalcanzable, los libros escolares impagables, los alimentos cada día más caros, no hay residencias para nuestros mayores, no hay ley de ELA… porque para quienes ni siquiera llaman a nuestras puertas ese es el efecto llamada, ustedes les traen a gastos pagados y para los españoles la única llamada es la de Hacienda».


