Las izquierdas rechazan en el Pleno de la Junta la propuesta de VOX para bonificar al 99% el impuesto sobre Sucesiones

Gonzalo Centeno: “Los asturianos, discriminados una vez más, somos líderes nacionales en la presión fiscal que supone este tributo. Así se explica el éxodo fiscal que asola la región”

El diputado de VOX Asturias, Gonzalo Centeno, defendió hoy en el Pleno de la Junta General una propuesta para bonificar hasta el 99%, el máximo permitido por la ley, el impuesto de Sucesiones, incidiendo en dos puntos, el “desequilibrio económico” que para el ciudadano representan las distintas normativas comunitarias y el “desequilibrio político” del impuesto”. La Proposición No de Ley fue rechazada por el sectarismo de las izquierdas.

Centeno argumentó que en el ámbito tributario “en VOX somos partidarios de la existencia de un sistema fiscal unitario, de conformidad con el principio de igualdad de todos los españoles proclamado por la Constitución, eliminando la fragmentación tributaria derivada del Estado Autonómico, que genera profundas distorsiones que nos perjudican como economía”.

“Los asturianos, discriminados una vez más -expuso el diputado en la Junta-, somos líderes nacionales en la presión fiscal que supone este tributo. Así se explica el éxodo fiscal que asola la región (la gente se va a morir a Madrid). El confiscatorio impuesto sobre Sucesiones que sufrimos sangra los derechos patrimoniales hereditarios de quienes carecen de recursos, que se ven obligados bien a endeudarse para afrontarlo o bien a renunciar a la herencia. Somos también lideres en las renuncias hereditarias y en el tipo máximo de gravamen”.

“Su intervencionismo innato les ofusca y no les deja ver estas cuestiones. Para ustedes todo el que hereda es un rico y a ese hay que machacarlo”, afeó Gonzalo Centeno a la bancada de las izquierdas. “Desde VOX basaríamos la recaudación fiscal en los tres pilares básicos de la fiscalidad moderna: IRPF, IVA e Impuesto de Sociedades, junto con algunos impuestos especiales para evitar lo que se conoce como ‘externalidades negativas’, eliminando la hipertrofia legislativa y burocrática de impuestos menores, con ridículo impacto económico en los presupuestos como el Impuesto sobre Sucesiones (0,25% del total recaudado). Si este se quiere mantener, que lo sea con una finalidad censal, a fin de que la Hacienda Pública tenga constancia del precio de adquisición de los bienes por parte del heredero de cara a futuras transmisiones de los mismos, y con una bonificación igualitaria, ya que con un 1% la herencia pequeña tributa poco y la herencia grande tributa mucho en términos absolutos”, añadió.

En cualquier caso, y apelando a sus conocimiento en materia tributaria, Gonzalo Centeno advirtió que “los grandes patrimonios asturianos no tributan por el Impuesto sobre Sucesiones porque todos sus bienes o están ocultos en paraísos fiscales (activos financieros y efectivo) o están incluidos en los activos de sociedades cuyas participaciones se van transmitiendo en vida a sus herederos acogiéndose a regímenes de exención o dilución en el Impuesto sobre Sociedades, incluso los dueños de medianas empresas que transmitan a sus herederos las participaciones de las mismas, en los que previamente se hayan incluido coches y casas a heredar, quedan bonificadas al 95% por el juego del art. 20.2.c) de la vigente Ley del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, y del art 4 de la Ley 19/1991, del Impuesto sobre el Patrimonio. Pagan un 5%”, finalizó.