“Es costumbre que cada año el Gobierno Vasco se jacte de un presupuesto mayor que el precedente, en este caso de 15.000 millones largos. 15.728 millones de euros en manos de pésimos gestores, importante montante obtenido, entre otras cosas, gracias a una presión impositiva creciente, un esfuerzo especialmente gravoso para la clase media que, como contrapartida, no obtiene soluciones a sus problemas, a los reales, a los que nada tienen que ver con el autogobierno o el euskera”.
Son declaraciones de Amaia Martínez, parlamentaria vasca de VOX, tras registrar la enmienda a la totalidad del partido al proyecto de presupuestos del Gobierno Vasco para el próximo año, “una enmienda que no sorprende a nadie, tampoco a quienes deliberadamente han excluido a VOX de la ronda de contactos que ha promovido y protagonizado el consejero de Economía y Hacienda, el señor D’Anjou, a la que no hemos sido invitados por imposición del señor Pradales, promotor oficial del apartheid a un partido tan legítimo como el suyo”.
A su juicio, la pregunta que todos han de hacerse es si el proyecto en cuestión resuelve problemas como el paro, la creciente inseguridad ciudadana, el deterioro del sistema público de salud, la indefensión ante posibles emergencias, el reto demográfico, el impensable acceso a una vivienda digna para tantos jóvenes, la desmemoria y el adoctrinamiento en las aula… “Y la respuesta es clara, contundente y muy preocupante: no, de ninguna manera, en ningún caso”.
Ya sobre cuestiones concretas, Amaia Martínez critica que el Gobierno Vasco pretenda consolidar un modelo de subsidios que desincentiva la búsqueda de empleo, como queda probado al destinar 650 millones de euros a la RGI y otras prestaciones, muy por encima del montante presupuestado para desarrollo industrial o formación.
En su enmienda, VOX pone de manifiesto el escaso gasto previsto en vivienda “286 millones de euros que no van a repercutir en el abaratamiento de la compra o alquiler de viviendas, algo especialmente preocupante en una región con 3 de las 5 ciudades más caras de España”.
Y, de igual manera, un presupuesto continuista en Salud, “no va a resolver problemas crónicos de Osakidetza como las demoras, incluso para una primera cita en el centro de salud, escasez de profesionales agravada por la imposición lingüística, saturación de recursos, descontento ciudadano”.
Además ha puesto el acento en “una realidad en las calles, tan solo una percepción para el Gobierno Vasco”, en la creciente inseguridad que se padece en calles, barrios y ciudades de la CAV. Martínez explica en su enmienda que el Ejecutivo Pradales “destinará a esta materia un 0’8% más que en 2024, cifra tan exigua que ni el más optimista puede pensar que resolverá nada… ni contribuirá a una mayor sensación de seguridad en las calles ni atenderá las muchas y conocidas demandas de los agentes de la Ertzaintza, al fin y al cabo quienes han de prevenir el delito y actuar contra los delincuentes”.
La parlamentaria vasca de VOX critica con dureza que el proyecto de presupuestos insista en viejos errores como “la reserva ingente de millones para la imposición lingüística, esos 138 millones dispersos por el presupuesto para promoción del euskera”, además de los 218 millones de euros “destinados a propaganda nacionalista y separatista a través de EiTB… cifra que sólo justifica ser altavoz de la apuesta política del gabinete pradales, que no puede entenderse atendiendo a sus audiencias”.
“Y no debemos obviar que estamos ante el Gobierno más extenso de la democracia, un ejecutivo que sólo para pagar cargos designados a dedo destina 28 millones de euros, 4,4 veces más que el presupuesto de Emergencias, 7,7 y 9,3 veces más que lo que se destinará en 2025 a meteorología y Euskalmet”, apunta Amaia Martínez.
“Son razones de peso recogidas en nuestra enmienda a la totalidad al proyecto de presupuestos para el próximo año, a las que podemos añadir la creciente presión impositiva directa e indirecta, la insolidaridad vasca en el pago de pensiones, la obsesión climática de este Ejecutivo y su insistencia en la financiación de políticas de genero que se han probado generadoras de desigualdades”, concluye la parlamentaria vasca de VOX.





