VOX Asturias tacha de “puramente estalinista” el proceso de asignación de alumnos a un colegio

Javier Jové: “Dada la relevancia del sorteo del día 5 creemos que lo mejor es que la consejera contratara a los Niños de San Ildefonso, pues una tómbola en la que se decide el futuro de nuestros hijos no puede pasar sin pena ni gloria”

Ante el inicio del proceso de admisión del alumnado para el curso escolar 2025-2026, con el sorteo que la Consejería de Educación iniciará este 5 de marzo de las dos primeras letras del primer apellido y la ordenación alfabética para resolver los casos de empate en la puntuación, el diputado de VOX Asturias, Javier Jové, tacha este método de “puramente estalinista”.

“El próximo día 5 de marzo se celebra un sorteo más importante para muchas familias que el del Gordo de Navidad, porque ese día se procederá al sorteo de las dos primeras letras del primer apellido que condicionan la ordenación alfabética para la admisión en los colegios asturianos. Un sorteo del que depende algo tan importante como el colegio de los niños, su educación”, relata Jové.

“Dada la relevancia del sorteo, creemos que lo mejor es que la consejera contratara a los Niños de San Ildefonso, pues una tómbola en la que se decide el futuro de nuestros hijos no puede pasar sin pena ni gloria” ha ironizado el diputado de VOX en la Junta General, y pide que el sorteo de la letra del apellido para las matrículas lo hagan los Niños del San Ildefonso.

Asegura que “el actual proceso de asignación de los alumnos a un colegio u otro es puramente estalinista, de manera centralizada y sin tener en consideración la opinión de las familias. La Consejería se permite el lujo de decidir a qué colegio han de ir los niños, tratando a los futuros alumnos como reses a las que se estabula a placer en una cuadra u otra. No es un proceso de elección de colegio sino de asignación”.

En VOX “defendemos la libre elección de colegio por parte de las familias para que no tengan que estar pendientes de absurdos sorteos alfabéticos, ni tengan que empadronarse ficticiamente en una dirección dentro de la zona del colegio al que quieren mandar a sus hijos para ganar puntos y otras triquiñuelas que la Consejería les obliga a cometer”, concluye Javier Jové.