El PP se niega a eximir la política energética española de toda imposición climática de organismos supranacionales

Los populares rechazan las enmiendas de VOX que incluían realizar un balance de la Estrategia de Pobreza Energética 2019 – 2024 y reducir la dependencia de terceros países.

El Grupo Popular ha rechazado la enmienda de VOX que incluía dejar exenta de toda imposición climática por parte de organismos supranacionales. Se trataba de una enmienda que se incluía dentro de un Plan Nacional de Soberanía Energética, adaptado a las necesidades de España y a sus capacidades, que comprendía, además, realizar un balance de la Estrategia de Pobreza Energética 2019 – 2024.

El plan solicitado por VOX incluía su ejecución con carácter de urgencia por parte de los poderes públicos competentes y que tuviera por objeto asegurar la soberanía energética de España con todos los medios al alcance para conseguir una energía barata, sostenible, eficiente y limpia que garantice unos precios de la luz asequibles para las familias y empresas españolas. Incluía, por tanto, la reducción de la dependencia de terceros países.

Dentro de las enmiendas que el Partido Popular ha rechazado se encontraba » promover la extensión de la vida útil de las centrales nucleares y la creación de nuevas plantas de energía nuclear en cantidad suficiente para garantizar la soberanía energética. Asimismo, considerar esta fuente de energía como libre de emisiones de CO2″.

El senador de VOX Fernando Carbonell ha denunciado la situación en la que se encuentran muchos españoles, «que no podemos entender ni aceptar las subidas, bajadas en las tarifas, en el precio de la electricidad, que no sólo cambian con los días sino con las horas». En definitiva, «un verdadero despropósito». 

El Portavoz de VOX ha recordado que es una situación que «hace un tiempo esto no era así, en nuestras casas sabíamos bien cuál era el importe del recibo de la luz, y ajustábamos nuestro presupuesto mensual contando con esta tarifa suficientemente fija, ajustada a nuestro consumo». La situación actual es, por tanto, «ilógica, disparatada, absurda, y muy desatinada para mucha gente».