Yolanda Gómez, portavoz adjunta en el Ayuntamiento de Málaga

VOX denuncia la financiación de la universidad salpicada por el caso de Begoña Gómez con dinero público por parte del PP

Un nuevo escándalo por parte del equipo de gobierno de Paco de la Torre mediante el cual, según ha podido saber el Grupo Municipal VOX Málaga, se ha financiado con 300.000 euros un contrato “sin control ni justificación” que impulsa la Agenda 2030 y beneficia a una universidad involucrada en un caso de corrupción

La portavoz adjunta del Grupo Municipal VOX Málaga, Yolanda Gómez, ha denunciado en rueda de prensaun nuevo escándalo del equipo de gobierno del Partido Popular que firmó el año pasado, a través de PROMÁLAGA, un contrato por 299.459,55 euros con la Universidad Complutense de Madrid para realizar un estudio sobre la sostenibilidad de la transformación de Málaga”, un contrato que ha calificado como “chanchullo desde el primer momento”.

La edil ha llegado a cuestionarse que el por qué destinar dinero a la complutense “existiendo en Málaga excelentes universidades, grandes expertos en urbanismo y movilidad, y funcionarios altamente cualificados dentro del propio Ayuntamiento”.

“¿Por qué se elige a una universidad a más de 600 kilómetros de distancia sin arraigo ni conocimiento directo sobre nuestra ciudad?”, ha preguntado Gómez, “la respuesta es clara, el PP está comprando el discurso de la izquierda globalista y financiando con dinero de los malagueños una institución manchada por la corrupción”, ha sentenciado.

Hay que recordar que la Complutense de Madrid, es la misma universidad que otorgó una cátedra a Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, a través de un proceso turbio que ahora mismo está bajo investigación judicial.

Además, Begoña Gómez está imputada por tráfico de influencias y apropiación indebida, al haber utilizado software desarrollado por empresas privadas para su cátedra sin la autorización debida.

La concejal de VOX ha señalado que “¿si esta es la universidad a la que Málaga confía la planificación de su futuro?”, calificándolo como un insulto para los malagueños.

Irregularidades en el contrato

Para Gómez, el contrato firmado con PROMÁLAGA presenta unas irregularidades “muy graves “.

Ejemplo claro de ello es que se ha adjudicado por 299.500 euros, justo al límite de lo permitido (300.000 euros) para evitar elevarlo al consejo de Promálaga, donde están representados los grupos políticos.

Además, no define hitos concretos ni resultados esperados, lo que lo convierte en un cheque en blanco.

No exige ni siquiera que los trabajos se realicen en Málaga, lo que significa que los expertos de la Complutense pueden elaborar su estudio sin haber puesto un pie en la ciudad.

Se fundamenta en conceptos ambiguos como el “crecimiento sostenible”, un término que la izquierda utiliza para camuflar la Agenda 2030 y sus políticas restrictivas.

“No nos engañemos, este contrato es una vía más para colarnos el modelo de ciudad de la izquierda globalista. Un modelo que apuesta por la famosa “ciudad de los 15 minutos”, donde todo está al alcance a pie o en bicicleta, mientras que la movilidad en vehículo privado se restringe cada vez más”, sentencia Gómez.

Para la edil, “mientras las élites viajan en sus coches oficiales y jets privados, el ciudadano de a pie tiene que conformarse con su bici o pagar impuestos abusivos por moverse en su propio vehículo”, y todo esto con la excusa del cambio climático, el gran pretexto para imponer restricciones a los ciudadanos., nos lo venden con palabras bonitas y bajo la excusa del progreso.

Para el Grupo Municipal VOXX Málaga, lo que está claro, es que es el equipo de gobierno del PP quien debería estar planificando el futuro de Málaga, “no necesitamos pagar casi 300.000 euros a una universidad madrileña para que nos diga lo que ya sabemos”. Para eso ya están los funcionarios de Urbanismo, los técnicos municipales y el propio Ayuntamiento, que gasta el 40% de su presupuesto en personal, sin contar con los casi 50 asesores de Alcaldía.

Yolanda Gómez ha finalizado su intervención diciendo que “este contrato es una vergüenza y VOX va a exigir su anulación”.

En la próxima Comisión de Economía llevaremos una moción para exigir explicaciones y frenar este derroche de dinero público. Málaga no puede ser la financiadora de los chiringuitos de la izquierda ni del PP globalista. Queremos que el dinero de los malagueños se use para Málaga, no para pagar favores a universidades bajo sospecha.