La diputada de VOX por Madrid, Rocío Aguirre, ha intervenido durante el debate de toma en consideración de la Proposición de Ley Orgánica para garantizar el funcionamiento de las secciones de los Tribunales de Instancia y de las Audiencias provinciales en materia de violencia sobre la mujer, así como la especialización de los jueces y magistrados destinados en ellas registrada por el Partido Popular.
Aguirre ha comenzado su turno de palabra recordando la gravedad de los delitos que se mencionan en una iniciativa que ha calificado como «dislate»: «Se pretende excluir de los juzgados de violencia contra la mujer los los delitos de matrimonio forzados, mutilación genital femenina y trata de seres humanos. Señorías, ¿cómo es posible que en España existan estos delitos? Existen gracias a culturas que importamos con la política de fronteras abiertas«.
La diputada de VOX ha señalado que gran parte del colapso de estos juzgados «se debe a las denuncias falsas» ya que «hay mujeres que abusan del sistema para conseguir la custodia de sus hijos y los beneficios económicos que les proporciona esta injusta ley».
Aguirre ha instado al PP a «despertar de una vez» después de crear una iniciativa que «podría haberla escrito el PSOE«: «En su primer párrafo dice que la violencia contra las mujeres es una violencia de naturaleza estructural que se dirige a las mujeres por el mero hecho de serlo. ¿De verdad creen ustedes este argumento tan infantil? Existen razones muchísimo más profundas y muchísimo más complicadas que hay que analizar en profundidad».
«Dicen que hemos avanzado en normativa para dar respuesta a esta lacra y ponen como ejemplo de esta respuesta la Ley Orgánica 1/2004, en la que directamente se acaba con la igualdad ante la ley y la presunción de inocencia de los hombres. También ponen de ejemplo la Ley 10/2022, que es la ley del sólo sí es sí, que ha soltado a cientos de violadores y ha rebajado las penas a miles», ha continuado.
Además, Aguirre ha afirmado que el número de mujeres asesinadas se mantiene prácticamente igual que hace 20 años porque los protocolos, que crean una «inmensa maraña de burocracia y chiringuitos«, no funcionan: «No se ayuda a ninguna mujer porque las mujeres maltratadas no se sienten seguras de que alguien o algo las va a proteger si denuncian».


