VOX Gijón defenderá en el Pleno que tendrá lugar pasado mañana en el Ayuntamiento una iniciativa en el que pide instar al Principado a eliminar la división por zonas para la elección de centro escolar e implantar un distrito único en la ciudad y, por tanto, “asumir el compromiso de respetar el derecho de los padres a elegir libremente la educación de sus hijos y de garantizar de este modo el Artículo 27 de la Constitución Española”, explica la concejal y portavoz, Sara Álvarez Rouco.
En efecto, el artículo 9 de la Ley Orgánica 7/1981, de 30 de diciembre, de Estatuto de Autonomía para Asturias, afirma que ‘los derechos y deberes fundamentales de los asturianos, son los establecidos en la Constitución’ y, en este sentido, el artículo 27 de la Constitución Española reconoce ‘la libertad de enseñanza y la libertad de los padres a elegir el modelo de educación que desean para sus hijos’ (apartados 1 y 3). Por ello, a juicio de Álvarez Rouco, “los poderes públicos deben velar para que los españoles puedan disfrutar de una educación gratuita, exigente y de calidad, que sea un verdadero ascensor social para los jóvenes y un elemento de cohesión nacional”.
Sin embargo, asegura que “en el municipio de Gijón y en Asturias, las familias no tienen la capacidad de seleccionar el centro educativo para sus hijos ni por criterios académicos, ni por la calidad de la enseñanza, ni por el proyecto educativo o propósito del centro”.
“La Consejería de Educación del Principado de Asturias -prosigue la edil de VOX Gijón- recorta este derecho, y tiene implantadas zonas, según la proximidad al domicilio de residencia, para elegir los padres el centro educativo que les corresponde a sus hijos. El recortar y acotar el área de elección de centro implica que los padres no tienen acceso a toda la oferta educativa. Los únicos que tienen acceso a ella son aquellos que pueden pagar un centro privado y no se ven forzados a enviar a sus hijos al centro que le haya asignado la Consejería, lo que supone que las familias con menos recursos son las que tienen más recortada la libertad de elección”.
Ante esta situación, “la implantación de un distrito único en la ciudad ampliaría la oferta, fomentaría la competencia entre centros, mejoraría el sistema educativo y otorgaría libertad total de elección a los padres”, concluye Sara Á. Rouco.





