VOX reúne en la Asamblea de Madrid a una treintena de municipios madrileños para impulsar la finalización de la M50

El Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea de Madrid y cargos electos del partido de más de 30 municipios se han reunido hoy para estudiar las próximas iniciativas que impulsen las obras de las M50 entre la A6 y la A1.

Cada día, miles de personas se enfrentan a interminables filas de coches paralizados en el tráfico que caracteriza a la Comunidad de Madrid. Esta situación no solo afecta a los conductores, sino que mina significativamente la calidad de vida de las familias y las empresas, perjudicando a la conciliación y a la productividad. Este hecho tiene como consecuencia directa el resentimiento de la economía local y nacional.

En una región con infraestructuras defectuosas y una red de transporte público que sufre retrasos a diario, es necesaria la finalización de la M-50 para descongestionar las vías principales. Por este motivo, VOX vuelve a poner sobre la mesa una demanda histórica de los vecinos del norte y noroeste madrileño, una necesidad urgente para más de un millón de personas y que ya no admite más excusas ni demoras.

Para VOX, la finalización de la M-50 entre la A6 y la A1no puede seguir siendo una promesa electoral vacía como tantas veces ha ocurrido en gobiernos anteriores del Partido Popular. Es una medida estratégica y vital para garantizar la movilidad eficiente y sostenible en una de las zonas con mayor crecimiento demográfico de toda la región.

Tanto el Grupo Parlamentario VOX en la Asamblea como los cargos electos de más de 30 municipios, reunidos hoy, defienden que la finalización de la M-50 no solo es necesaria, sino perfectamente viable: Técnicamente, porque el proyecto fue aprobado en 2008 y nunca se paralizó por dificultades de ingeniería.Medioambientalmente, porque ya contó con un estudio de impacto favorable y su diseño puede ser adaptado con criterios aún más sostenibles. Además, su rentabilidad social y económica es incuestionable.

A pesar de que VOX ya ha presentado en el pasado iniciativas en múltiples ayuntamientos afectados y en la propia Asamblea de Madrid, donde recibió la negativa del Gobierno de Ayuso, en esta nueva etapa trabaja para involucrar a las tres administraciones competentes —local, autonómica y estatal— en un objetivo común: reactivar y ejecutar esta infraestructura clave para la movilidad y la equidad territorial de la zona noroeste y norte de Madrid.