«Sabíamos que tarde o temprano sucedería, que impresentables sectarios acabarían dejando su sello de intolerancia en la nueva sede de Vox en Vitoria. Saben que actúan con absoluta impunidad, se sienten invulberables cuando desde instituciones vascas como el Gobierno Vasco o la Diputación Foral de Álava, ambas gobernadas por la alianza PNV-PSE, se mira hacia otro lado ante el ejercicio de la violencia contra mi partido. Ni una sola condena, ni una sola muestra de rechazo, sólo justificaciones de formas de acosar, amedrentar y sabotear a un partido tan legítimo como el que más».
«En esta ocasión el objeto de los ataques ha sido nuestra imagen, los distintivos de Vox en nuestra sede de Vitoria. Hace pocas semanas fuimos objeto de amenazas e intentos de agresión en Rentería y en otros municipios vascos. Somos objetivo de los violentos siempre, cada vez que pretendemos ejercer nuestro derecho a la acción política en condiciones de igualdad, en paz y libertad».
«El propósito de los violentos y de quienes les amparan es obvio: primero atemorizarnos, después callarnos y, finalmente, eliminarnos del mapa político vasco. Pero están consiguiendo justo lo contrario. Cada vez nos sentimos más fuertes, con cada acto de sabotaje, con cada presión violenta, crece nuestro convencimiento de que estamos justo donde tenemos que estar, donde miles de vascos quieren que estemos».
«Ya lo advertimos en sede parlamentaria cuando el Gobierno Vasco, su consejero de Seguridad, evitó condenar la persecución de la que somos objeto y se negó a rechazar que Vox sufra ataques por parte de grupos conocidos a los que nadie persigue… Su benevolencia les hace responsables de lo que sucede, de lo que pueda llegar a ocurrir».
«Ni amenazas ni escraches ni pintadas ni agresiones conseguirán callarnos. Seguiremos defendiendo la igualdad de los españoles y la misma justicia para todos allí donde tengamos representación, también en las calles de nuestros pueblos y ciudades. Es el compromiso que hemos adquirido con quienes nos votaron, con toda la sociedad vasca y española».




