Buxadé denuncia en Cabañeros el fanatismo climático que «arruina la comarca» y «daña el medio ambiente

El jefe de la Delegación de VOX en Bruselas ha evidenciado la dejadez de la UE, que "no ha hecho nada" cinco meses después de registrar la petición sobre la sobrepoblación animal en el Parque Nacional

El jefe de la Delegación de VOX en Bruselas, Jorge Buxadé, se ha desplazado hoy hasta el Parque Nacional de Cabañeros, desde donde ha atendido a los medios de comunicación, acompañado por el portavoz del Grupo Parlamentario en Castilla La Mancha, David Moreno. Allí, ha denunciado el «fanatismo climático»,- que ha descrito como una «mezcla de lobbies ambientalistas, subvencionados, pagados, animalismo radical»-, que produce dos cosas: «La ruina de un área y el daño al medio ambiente».

Buxadé ha lamentado la dejadez del Parlamento Europeo, que cinco meses después de registrar una Petición en la Comisión correspondientes, sobre la sobrepoblación animal en el Parque Nacional, «no ha hecho nada», pese a que «está produciendo» su deterioro. Algo que, ha insistido, «es responsabilidad exclusiva de los políticos». En este punto, ha matizado que «no sólo son -responsables- los gobiernos regionales y nacionales del Partido Socialista», sino también «el Gobierno regional cuando lo tuvo el Partido Popular y el Gobierno nacional cuando lo tuvo el Partido Popular».

Además de esos daños, el eurodiputado ha hecho hincapié en las consecuencias que tienen estas políticas climáticas: «Despoblación, pérdida de la actividad económica, cierre de negocios, y huida de los jóvenes a las grandes ciudades buscando un futuro que podrían y deberían tenerlo en sus pueblos y en su comarca». Un punto en el que también ha insistido el portavoz parlamentario de VOX en Castilla La Mancha. También se ha referido al derecho de los propietarios a «usar, a disponer, a conservar y a proteger sus propias propiedades».

En definitiva, el PP y el PSOE «están rendidos a los intereses de los lobbies y de las grandes empresas». Frente a ello, VOX está «al servicio de la gente normal, de la gente que quiere que sus pueblos sigan siendo productivos, que quieren que sus hijos y sus nietos se desarrollen aquí». Por ello, la formación, que tiene «voluntad de gobierno», va a «cambiarlo todo para garantizar todas las actividades».