El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Málaga llevará a la próxima Comisión de Sostenibilidad Medioambiental una moción para denunciar los efectos devastadores de la Agenda 2030 en la capital.
Con esta iniciativa, se pretende denunciar “los efectos destructivos de la Agenda 2030 en la capital, donde la hipocresía del PP y el PSOE, que la impulsan juntos desde Bruselas, están destruyendo el entorno natural de nuestra ciudad”, ha declarado la portavoz adjunta de la Formación, Yolanda Gómez.
La edil ha explicado que “queremos alertar del atentado medioambiental que supondrá la tala de más de 20.000 árboles en la Vega de Mestanza, la última gran vega agrícola de Málaga, para construir una depuradora (EDAR Málaga Norte) cuatro veces más costosa y con más impacto ambiental que otras alternativas disponibles”.
Hay que recordar que el proyecto afectará además a una zona inundable que actúa como regulador natural en caso de riadas.
“Denunciamos la incoherencia del equipo de gobierno del Partido Popular en el Ayuntamiento de Málaga”, afirma Gómez, quien ha continuado diciendo que “mientras tanto, presume de compromiso ecológico, algo que es incierto, ya que no han dudado en despilfarrar cientos de miles de euros en proyectos ideológicos climáticos”.
Ejemplo de ello son los 100.000 euros invertidos para una cumbre de burócratas del clima en Málaga y los 300.000 euros más entregados a la Universidad Complutense para un informe teórico sobre ‘crecimiento sostenible’, destruyen los verdaderos pulmones verdes y la agricultura de Málaga.
Con estos datos “ha quedado demostrado que el PP no tiene una voluntad real de proteger el medio ambiente”, ha recalcado la portavoz adjunta del Grupo Municipal.
Otro ejemplo del desastre de la Agenda 2030 en nuestra ciudad, que arruinan a las ganaderías de Málaga capital, es la imposición alejada de la realidad de nuestro clima, de que no puedan transportar animales por encima de los 30 grados, o de realizar inversiones costosas en las instalaciones.
Por lo que en la próxima Comisión de Medio Ambiente, el Grupo Municipal VOX Málaga, va a solicitar al PP la retirada simbólica del pin de la Agenda 2030 por parte del equipo de gobierno, que rechace el Pacto Verde Europeo y se desmarque de políticas ideológicas que están arruinando al campo y destruyendo el entorno de Málaga, además de que rechacen el crimen que quiere cometer en la Vega Mestanza y demuestre que le importa de verdad el medio ambiente en la capital, en lugar de implantar bajo ese pretexto la ZBE, o gastando el dinero de los malagueños en informes y reuniones climáticas.
Una EDAR en zona inundable
Por su parte, el portavoz, Antonio Alcázar, ha explicado que también se llevará a la Comisión de Urbanismo “una iniciativa que deja constancia la peligrosidad que supone la construcción de una EDAR en una zona inundable de alto riesgo”.
Esta zona se ve muy afectada durante los ciclos de lluvias en la provincia, lo que provoca las habituales crecidas y los frecuentes desbordamientos del río “Guadalhorce”, como se ha podido comprobar recientemente.
La obra, que ha generado una fuerte oposición vecinal, tanto por el riesgo que supone la instalación en caso de inundación como por las expropiaciones asociadas al proyecto “afecta a más de veinte mil árboles frutales e impactando directamente, por tanto, en la vida y el sustento de los cientos de vecinos afectados, afirma Alcázar.
Según el edil “es imprescindible paralizar la instalación proyectada con el fin de poder acometer los análisis técnicos pertinentes que garanticen la seguridad de la instalación, así como analizar las alternativas descartadas en el estudio previo, alternativas que si bien sabemos que existen y que no se han publicado”.
Así mismo, en el caso de que se siga construyendo esta instalación por la Junta de Andalucía, “deben exigirse medidas de protección eficaces que eviten su colapso ante una posible riada, evaluando soluciones como diques, muros de contención o presas aguas arriba que puedan minimizar el riesgo”, afirma Antonio Alcázar.
Por último, el concejal ha querido dejar claro que “no se trata de impedir la construcción de una instalación estratégica y necesaria, ni tampoco de cuestiones, aunque es necesario recalcarlo, jurídicas o de cumplimiento de la legalidad, sino que se trata de evitar una desgracia potencial ante una eventual catástrofe, que podría, con esta instalación verse aún más agravada y con aún mayor impacto para la ciudad”.





