Pablo Sáez ha denunciado el grave deterioro de las cuentas públicas durante su intervención en la Comisión Mixta de Relaciones con el Tribunal de Cuentas, tras la comparecencia de su presidenta, Enriqueta Chicano. “La Cuenta General del Estado de 2023 es el fiel reflejo de la ineficiencia y la irresponsabilidad en la gestión de los fondos públicos”, ha afirmado.
El portavoz adjunto de VOX en la comisión ha subrayado que el patrimonio neto negativo del Estado asciende ya a 731.808 millones de euros, una cifra que se ha multiplicado por 4,65 en los últimos veinte años. “Son cifras que deberían avergonzar a quienes han gestionado las cuentas públicas”, ha señalado.
Sáez ha denunciado un fondo de maniobra negativo de 71.368 millones, un incremento de la deuda pública de más de 64.000 millones en un solo año, y una deuda total que roza el 105 % del PIB, lo que pone en riesgo los servicios públicos básicos. “Cuando la deuda es del 24 %, el Tribunal alerta de que peligra la sanidad. ¿Qué sucede entonces cuando supera el 100 %?”, ha preguntado.
También ha destacado una pérdida tributaria de más de 53.000 millones de euros, la existencia de 114 entidades no integradas en la Cuenta General, dudas sobre la cobrabilidad de deudas sanitarias y un número “inadmisible” de salvedades contables.
VOX ha reclamado que el Tribunal de Cuentas incluya en próximos informes un párrafo de énfasis sobre el patrimonio neto negativo, como ya se hace con el endeudamiento. Además, ha instado al Gobierno a presentar un plan de reequilibrio real, aplicar una metodología presupuestaria base cero y revisar el sector público estatal con criterios de eficiencia. “No podemos permitir que quienes han arruinado nuestras cuentas sigan sin rendir cuentas”, ha concluido.
Tras ello, ha intervenido Juanjo Aizcorbe, portavoz de VOX en la comisión para ha criticar el actual modelo de organización territorial tras el análisis de los informes de fiscalización presentados por el Tribunal de Cuentas. Durante su intervención, ha reivindicado el valor de las entidades locales como “uno de los niveles más eficaces y honestos del Estado español” y ha denunciado que hoy se ven “ahogadas por la burocracia, el clientelismo y la ideología”.
Aizcorbe ha advertido de que lo que antes funcionaba gracias a la proximidad y al sentido común “se ha vuelto confuso, duplicado y politizado” por culpa de un modelo autonómico fallido. “Diputaciones y ayuntamientos han perdido su autonomía real, atrapados entre normativas absurdas y estructuras superpuestas que ni ayudan ni rinden cuentas”, ha asegurado.
El portavoz de VOX en la comisión ha lamentado que las diputaciones hayan dejado de cumplir su función de apoyo a los pequeños municipios para convertirse “en agencias de reparto clientelar sometidas a intereses económicos ajenos a los ciudadanos”. Sobre el informe relativo a la protección del informante, ha alertado de que se está instaurando “una cultura de la sospecha, del rumor oficializado, más propia de sociedades atomizadas que de una comunidad política sana”.
Finalmente, ha exigido una revisión profunda del modelo territorial: “El futuro de España también se juega en lo local y no puede sostenerse sobre una administración mal financiada, controlada desde arriba y atada de manos”.
En su última intervención, Aizcorbe ha denunciado que la transparencia real “no puede reducirse a cumplir un checklist digital o publicar un PDF en una pestaña web”, sino que debe garantizar equidad, claridad y trazabilidad. Ha lamentado que mientras VOX declara con rigor “cada aportación de dos euros por una pulsera”, otros partidos operan con estructuras opacas, fundaciones pantalla y redes de subvenciones que no se fiscalizan con el mismo rigor.
Asimismo, ha censurado que se señale a quienes declaran pequeños ingresos mientras “se mira hacia otro lado cuando se consolidan verdaderos patrimonios inmobiliarios de partido” mediante fórmulas “difícilmente explicables”.
El diputado de VOX por Barcelona ha pedido “dejar de vaciar de contenido el principio de transparencia” y ha llamado a revisar el modelo de financiación de los partidos. “No puede ser que se conviertan en estructuras extractivas del Estado, desconectadas del respaldo real de la ciudadanía”, ha advertido. Para Aizcorbe, una financiación mayoritariamente basada en cuotas y aportaciones voluntarias supondría “no sólo eficiencia, sino salud democrática”.
“Sin independencia ni arraigo, la política se convierte en aparato y supervivencia burocrática”, ha afirmado. Y ha concluido con una advertencia: “Cuando el poder prescinde de la justicia, lo que queda son bandas de ladrones disfrazadas de instituciones. Eso es lo que está ocurriendo en España hoy”.


