La portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Oviedo, Sonsoles Peralta, ha expresado hoy su preocupación ante la noticia sobre el inicio del proceso de venta de la Universidad Alfonso X el Sabio (UAX) por parte del fondo de inversión CVC, actual propietario mayoritario de la institución y alerta de que se frustre la inversión prometida en el Calatrava. “Esta noticia llega apenas unos días después de que el equipo de gobierno del PP anunciara una inversión de 40 millones de euros por parte de la UAX para instalarse en el edificio Calatrava con nuevas titulaciones universitarias. Sin embargo, ni se ha hecho público ningún contrato, ni se conocen los compromisos firmes asumidos, ni se ha ofrecido garantía alguna de que esta inversión se materialice realmente”, indica Sonsoles Peralta.
VOX Oviedo considera que “una inversión de esta magnitud no puede reducirse a un anuncio mediático. Desconocemos si el Ayuntamiento ha exigido garantías ante una eventual retirada del proyecto, y lo que sí sabemos es que el riesgo de pérdida es real. Oviedo no puede permitirse otro fracaso en un edificio que ha sido durante años símbolo del abandono institucional”.
La venta de la UAX, a juicio de Peralta, “introduce una incertidumbre evidente sobre el futuro de la operación anunciada, que podría cancelarse o reformularse sin que el Ayuntamiento tenga capacidad alguna de respuesta si no ha actuado con previsión. No sería la primera vez que el alcalde Canteli convierte un titular en una promesa vacía, dejando a los ovetenses con la propaganda, pero sin el proyecto”.
“El Calatrava no puede depender exclusivamente de inversiones privadas condicionadas por factores externos -añadió la edil-. En VOX Oviedo llevamos más de un año reclamando la elaboración urgente de un verdadero plan de usos para el espacio comercial de Buenavista que dé sentido a los casi cinco millones de euros que el Ayuntamiento ha pagado con dinero público por su adquisición”.
Ese plan “debe responder a criterios de utilidad, viabilidad, sostenibilidad económica y retorno social, y no puede depender de operaciones coyunturales. El Calatrava fue comprado porque, según el propio equipo de gobierno, el Palacio de Congresos se les quedaba pequeño. Pues bien: esa decisión exige un proyecto riguroso y estructurado, no improvisaciones. Oviedo necesita planificación, seriedad y certezas. No más anuncios sin respaldo, ni gestiones a golpe de ocurrencias”, finaliza Sonsoles Peralta.





