Jornadas deriva RTVE | Millán denuncia que la prioridad para Sánchez y sus socios era controlar la televisión pública: ‘La han convertido en un instrumento al servicio del PSOE’

La portavoz del Grupo Parlamentario VOX en el Congreso, Pepa Millán, ha sido la encargada de inaugurar las jornadas sobre la deriva de RTVE que organiza su partido en la Cámara Baja para denunciar además de esa deriva “la politización” y el “asalto” que ha sufrido el ente público.

Durante su intervención, Millán ha afirmado que “RTVE se ha convertido en un apéndice más del gigantesco aparato de propaganda al servicio del Gobierno del PSOE”.

Millán ha asegurado que encender la televisión y sintonizar TVE se ha convertido en un ejercicio “desagradable”, donde el ciudadano, a pesar de financiarla con sus impuestos, solo encuentra programas que mezclan “sectarismo y propaganda” a partes iguales. Ha señalado que ni los informativos, ni las tertulias ni los programas de entretenimiento escapan a esta tendencia.

La portavoz ha recordado que, pese a los distintos presidentes que ha tenido RTVE, todos han compartido un rasgo común: su leal compromiso con la agenda política de Pedro Sánchez, y ha denunciado que “todos ellos han sido nombrados a dedo por el Gobierno y sus socios separatistas”.

Asimismo, ha puesto el foco sobre el actual Consejo de RTVE, ampliado a 15 miembros, y ha criticado que esté formado “por representantes de todos los partidos que sustentan al Gobierno”, a la vez que ha criticado la presencia del PP en el mismo.
Durante su intervención, Millán ha recordado que el asalto político a RTVE tuvo lugar en plena crisis por la DANA en la Comunidad Valenciana, cuando “miles de españoles lo habían perdido todo” y el Gobierno se negaba a enviar ayuda. En cambio, ha denunciado, la prioridad del Ejecutivo fue tomar el control de la televisión pública.

La portavoz ha criticado con firmeza el sesgo ideológico que domina la programación: en RTVE predomina la ausencia de pluralidad, la escasa calidad informativa y la difusión de consignas favorables al Gobierno; al mismo tiempo ha denunciado la diferencia entre la opinión pública y la opinión publicada en el medio público de comunicación.

También ha denunciado el despilfarro económico que supone RTVE: “El Gobierno se gasta 1.200 millones de euros anuales para convertirla en una herramienta al servicio del PSOE”, ha afirmado, poniendo como ejemplo que la cadena pública destinó recientemente millones de euros en cabalgadas ideologías o en el programa de ‘La Familia de la Tele’. Millán ha señalado que una de las periodistas afines a Moncloa “cobra medio millón de euros al año” por reproducir los argumentarios del Gobierno, y que se han destinado hasta 28 millones de euros a programas de supuesto entretenimiento que repiten la misma propaganda.

“Mientras tanto, no hay dinero para los vecinos de La Palma que siguen en barracones, ni para los enfermos de ELA, ni para los afectados por la DANA”, ha denunciado. “Pero sí hay millones para financiar la propaganda socialista desde RTVE”.

Finalmente, Pepa Millán ha asegurado que “VOX no dejará de denunciar esta deriva”.

Tras Millán, ha intervenido Manuel Mariscal, portavoz de VOX en la Comisión de Control de RTVE, que ha denunciado el “modelo de corrupción, enchufismo y manipulación” que impera en la radiotelevisión pública durante el Gobierno de Pedro Sánchez.

Durante su intervención Mariscal ha acusado a la dirección de RTVE de financiar con dinero público a productoras vinculadas al PSOE y al separatismo catalán, de amañar oposiciones en connivencia con los sindicatos UGT y CCOO, y de vetar ideológicamente a la tercera fuerza política de España.

“RTVE no es una televisión pública, es una mafia al estilo de El Padrino que señala, acosa y manipula con impunidad”, ha señalado. Mariscal ha reclamado el cese inmediato de los directivos actuales, la derogación «del decretazo con el que Sánchez asaltó RTVE durante la DANA» y un plan estratégico para recuperar la neutralidad y eficiencia del ente.

El diputado ha advertido también del despilfarro en las televisiones autonómicas, que ha resumido en tres “D”: división, despilfarro y duplicidad: “Los españoles pagan dos veces por una información que muchas veces ni reciben ni quieren. Queremos una RTVE al servicio de todos, no una red clientelar de los partidos del Gobierno”.

El siguiente en intervenir ha sido Ricardo Ruiz de la Serna, jefe de estudios y formación de la Fundación Disenso, que ha expuesto los informes elaborados por la fundación en materia de televisiones autonómicas y despilfarro. Ruiz ha señalado que la televisión pública «ha rebajado el nivel de exigencia a cambio de ganar influencia y entretenimiento». Además, ha apuntado que las televisiones autonómicas suponen un gasto de 1.000 millones de euros y están copadas de «nombramientos de directivos afines al Gobierno».

Tras la presentación del informe de Disenso ha llegado el turno de las experiencias personales: trabajadores, abogados, representantes sindicales han expresado su visión sobre qué son y cómo funcionan las cadenas públicas:
Así, el abogado del Estado José Manunel Villar se ha preguntado si RTVE cumple con su misión de servicio público. “Lamento decirlo, pero creo que el servicio público hoy no se provee”, ha dicho para afirmar que la justificación de la existencia de RTVE Pública con un presupuesto de 1.200 millones de euros por el servicio público no se sostiene: “Se dedica a competir con las cadenas privadas, y esa no es su misión”, ha recordado. ¿Qué tiene que ver con el servicio público luchar contra un programa de máxima audiencia de otra cadena?“, se ha preguntado para describir al ante público como una televisión tremendamente costosa al servicio del poder.

Una opinión similar a la aportada por el autor de ‘El libro negro de RTVE’, Juan Francisco Lamata, que se ha referido a la cadena pública como “el botín de la mayoría parlamentaria”; un “negocio” de las empresas amigas de esa mayoría parlamentaria y el escenario de las “luchas de poder” de quienes están atacando a los que representan a una mayoría parlamentaria solamente para quitarles las butacas.

Desde su posición de representante sindical, el integrante USO José Carlos López ha reclamado medidas que dirigidas a salvar una televisión pública envejecida y con decisiones alejadas del mandato para el que nació RTVE: “La familia de la Tele ha traicionado el mandato público y empañado la percepción ciudadana sobre RTVE”, ha lamentado, para defender la existencia del ente público como una “necesidad democrática y cultural” y pedir una televisión nacional que informe con rigor y pluralidad.

La misma aspiración -aunque parece difícil- que tiene Juan Carlos López, veterano trabajador de la cadena pública, que ha reclamado una modernización de RTVE -digitalización de contenidos; rehacer plataformas…- y ha denunciado la politización y el despilfarro ministerial de Radio Televisión Española.

Y en la misma línea de denuncia se ha expresado Marisa de la Cruz, trabajadora de Telemadrid durante 27 años y despedida bajo la dirección de José Pablo López, hoy al frente de RTVE: Ir a trabajar era como ir a una checa, ha dicho De la Cruz, que ha denunciado el control político al que se sometió a los trabajadores bajo el mandato de López.