La diputada de VOX por Sevilla, Reyes Romero, ha tomado la palabra en el último punto del orden del día de la diputación permanente del Congreso para defender el voto a favor de su partido para que comparezca la ministra de Igualdad en el pleno.
“Nadie en su sano juicio puede tener esperanza de que el Partido Socialista, con tanta solera y tradición en materia de prostitutas y sobrinitas, tenga intención de acabar con estas prácticas”, señaló Romero al inicio de su intervención.
La diputada recordó episodios de corrupción y degradación moral como el caso de Luis Roldán, el escándalo del Tito Berni en Canarias y los ERE de Andalucía, donde según la jueza Mercedes Alaya se pagaron en al menos 40 ocasiones con dinero público “fiestas y orgías en prostíbulos de lujo de Sevilla”.
“Conocemos bien la caradura de un partido lleno de puteros que, sin embargo, tiene la desvergüenza de pretender ser el más feminista de la historia”, subrayó Romero, denunciando la doble moral de un PSOE que presume de dignidad femenina mientras sostiene un entramado corrupto e inmoral.
Romero criticó duramente los resultados de las políticas socialistas en los últimos seis años:
-Reducción de penas a violadores y maltratadores, que han salido a la calle gracias a las leyes del Gobierno.
-Aumento de las agresiones sexuales a mujeres, que casi se han triplicado desde la llegada de Sánchez al poder.
-Inmigración descontrolada procedente de culturas que desprecian a la mujer, llenando los barrios de inseguridad e indeseables.
“Las estadísticas no mienten”, recordó, y denunció que mientras tanto la izquierda solo se dedica a insultar a VOX por decir la verdad.
Además, apuntó la responsabilidad directa de Sánchez en los casos recientes de corrupción vinculados a la prostitución, al tratarse de personas de su plena confianza como Ábalos, Coldo o Salazar.
La diputada de VOX también reprochó al Partido Popular su tibieza y complicidad con el PSOE:
“Lo que les pedimos desde VOX es que hagan oposición de verdad y dejen de pensar en que un día aparecerá un PSOE bueno con el que pactar y repartirse el botín una temporada más.”
Romero cuestionó el pacto de Estado firmado por PP y PSOE en materia de violencia de género, al que calificó de inútil para proteger realmente a las mujeres, y recordó que cada pleno del Congreso se abre con un minuto de silencio por nuevas víctimas, prueba del fracaso de ese marco legal.
Asimismo, instó al PP a asumir su responsabilidad en Andalucía, donde el entramado de la administración paralela heredado del socialismo sigue casi intacto, y a replantearse sus políticas migratorias que, advirtió, perjudican especialmente a las mujeres españolas.


