Huesca – El Grupo Municipal de VOX en el Ayuntamiento de Huesca rechaza de manera contundente el proyecto de ampliación de la zona azul con 460 nuevas plazas de estacionamiento regulado. Para la formación, esta decisión supone un nuevo castigo económico a los oscenses, que ya sufren uno de los impuestos de circulación más elevados con precios superiores a los de otras ciudades de tamaño similar.
Una medida recaudatoria disfrazada de movilidad
VOX denuncia que esta ampliación no responde a una estrategia real de movilidad, sino a un claro objetivo recaudatorio. “Cada decisión que toma este Ayuntamiento implica pagar más: por aparcar, por moverse, por mantener el coche. Se está penalizando a las familias en lugar de facilitar su día a día”, han afirmado José Luis Rubió, portavoz del grupo municipal.
Lejos de mejorar la movilidad, la combinación de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y la expansión de la zona azul está expulsando progresivamente al coche del centro de la ciudad, sin dar soluciones reales.
Aparcamientos insuficientes y transporte público deficiente
El Ayuntamiento señala la construcción de parkings disuasorios gratuitos como alternativa, pero VOX recuerda que son claramente insuficientes: están mal ubicados, y no resuelven el problema de acceso al centro.
A ello se suma la deficiencia crónica del transporte público en Huesca. Las líneas de autobús son pocas, con frecuencias bajas y recorridos que no conectan de forma eficaz los barrios con el centro. Para muchos oscenses, el coche no es un lujo, es la única opción viable para trabajar, llevar a los hijos al colegio o acudir a consultas médicas.
Un plan alternativo: menos tasas y más soluciones
VOX pide al equipo de gobierno que retire de inmediato este proyecto de ampliación de la zona azul y reclama un plan alternativo que se base en:
• Aparcamientos gratuitos y bien conectados, tanto en el entorno del centro como en zonas de expansión.
• Reducción de tasas e impuestos que hoy lastran a los conductores.
• Mejora real del transporte público, con más líneas, mayor frecuencia y conexión con los barrios.
• Una movilidad pensada para el ciudadano y no para recaudar.
Escuchar a los vecinos, no exprimirlos
“Un Ayuntamiento debe facilitar la vida a sus vecinos, no complicarla ni empobrecerla con más tasas y obligaciones”, concluye VOX, reafirmando su compromiso de defender la libertad de movimiento, la economía de las familias y el derecho de los ciudadanos a usar su vehículo sin ser castigados por ello.





