La portavoz de VOX en el Congreso, Pepa Millán, ha afirmado este martes sobre la reducción de la jornada laboral que se debate en el pleno que “lo que necesitan los trabajadores no son debates artificiales”, sino “un Gobierno que se preocupe por ellos”.
Millán ha recordado que “hay 2,3 millones de personas que perciben un ingreso mínimo para poder subsistir, ante la imposibilidad de hacerlo por ellos mismos, y que esto es motivo de celebración por el Gobierno, que se da la enhorabuena por ser cada día más pobres”.
Además, ha denunciado que “más de 2,6 millones de trabajadores, a pesar de tener un empleo, se encuentran en riesgo de pobreza, los jóvenes tienen menos vivienda en propiedad que nunca, dos de que cada tres trabajadores jóvenes no pueden emanciparse, y desde que gobiernan el PSOE y sus socios el precio de los alimentos se ha incrementado un 35%”.
A continuación, Millán ha asegurado que “los españoles quieren sueldos dignos, tener acceso a una vivienda, conciliar, llegar a final de mes y tener unos servicios públicos de calidad, no como lo que tenemos ahora, españoles asfixiados a impuestos que viven para pagar la fiesta del Gobierno”.
De aprobarse esta medida -ha señalado la portavoz de VOX- supondría “la puntilla final para muchas pymes”, ya que se trata de “una medida alejada de la realidad y que demuestra la ignorancia del Gobierno” que, si no lo ignora, “entonces quiere terminar de llevar a la ruina a las pymes que componen el 99,8% de nuestro tejido empresarial”.
Así, ha calificado al Gobierno de Sánchez de ser el “más antisocial de la historia”, ya que aunque “pregona derechos” luego “envía al exilio a la juventud española a la que condena al mayor índice de desempleo de la UE”. En definitiva, ha concluido, “esto no es más que una bomba de humo del gobierno del paro, de la precariedad y de la inseguridad”.
Por otro lado, Millán ha hecho referencia a la relación entre PP y Junts. “¿En qué se entiende el PP con Junts, en la quita de la deuda para el negocio separatista para hacérnoslo pagar a todos los españoles? ¿Con qué legitimidad va a criticar a partir de ahora el PP que Sánchez pueda sentarse con Puigdemont? Ambos blanquean el golpismo de una forma u otra”.


