VOX reclama una reforma nacional sobre los botiquines de farmacia que garantice la igualdad entre comunidades

Sara Álvarez, diputada de VOX en la Junta General: “Solo con una normativa nacional se puede evitar la incongruencia de que unas comunidades autónomas obliguen a la presencia física de un farmacéutico en los botiquines, mientras que en otras se permite la labor de técnicos o auxiliares bajo supervisión telemática”

La diputada de VOX en la Junta General del Principado de Asturias, Sara Álvarez, ha intervenido hoy en el debate sobre la proposición de ley presentada por el Partido Popular relativa a la modificación del artículo 38 de la Ley 1/2007 de Atención y Ordenación Farmacéutica, en materia de botiquines de farmacia.

Durante su intervención, Álvarez subrayó la importancia de estos establecimientos, recordando que “en una Asturias en pleno declive demográfico, la presencia de botiquines de farmacia se convierte en un apoyo indispensable para la atención a los habitantes de las alas y de las zonas rurales”.

La diputada señaló que la propuesta del PP, aunque “podría considerarse beneficiosa si la contemplamos desde el ámbito de la prestación de servicios públicos en el medio rural asturiano”, plantea un riesgo de conflicto jurídico con la legislación estatal. En este sentido, explicó que “abrir la puerta a asimilar el término ‘presencia’ con el de ‘atención y supervisión telemática’ podría aparejar una falta de sintonía con el espíritu del concepto inicial, el que se recoge en la ley nacional”.

Álvarez recordó que “la Ley 16/1997, de Regulación de los Servicios de las Oficinas de Farmacia, establece que la presencia y actuación profesional de un farmacéutico es condición y requisito inexcusable para la dispensación al público de medicamentos”, y advirtió de que modificar unilateralmente la norma autonómica “podría llegar a ser considerada contraria a la legislación nacional”.

Para VOX, la propuesta del PP “no haría sino ahondar en el conflicto”, y contribuiría al “exceso de legislación de la España actual, en la que 17 comunidades autónomas amparan 17 normativas diferentes y 17 posibles fuentes de desigualdad dependiendo de la zona de España en la que se resida”.

No obstante, la diputada reconoció la necesidad de actualizar los servicios farmacéuticos, señalando que “las nuevas tecnologías están cambiando rápidamente nuestro entorno, incluso la prestación de los servicios públicos”, y que “los servicios farmacéuticos no son una excepción, y también han de actualizarse tal como se está haciendo en otras áreas en las que las consultas de manera telefónica o por medios telemáticos ya son una realidad”.

Por ello, Álvarez insistió en que “la única forma correcta de introducir cambios en este ámbito debe llegar a través de la normativa nacional, concretamente con una modificación de la Ley 16/1997, de 25 de abril, de Regulación de los Servicios de las Oficinas de Farmacia”. Solo así, concluyó, “se podría evitar la incongruencia de que unas comunidades autónomas obliguen a la presencia física de un farmacéutico en los botiquines mientras que en otras se permita la labor de técnicos o auxiliares bajo supervisión telemática”.