La concejal de VOX en el Ayuntamiento de Gijón ha reaccionado hoy ante la petición de apoyo por parte de los vecinos del barrio del Natahoyo manifestando que «el traslado impuesto del Albergue Covadonga a las dependencias del antiguo Hogar de San José en el Natahoyo puede ser una fuente de problemas y debería evitarse».
En opinión de Sara Álvarez Rouco «está fuera de toda duda que el Albergue Covadonga merece la más absoluta consideración, tanto por lo que representa como institución como por el valor de su labor social»-dice- «pero en ningún caso deberían desatenderse las quejas de los vecinos del entorno donde vaya a situarse. Y este es el caso en el barrio del Natahoyo».
A través del comunicado que han publicado, los dirigentes vecinales expusieron sus protestas y negativa a acoger la presencia del Albergue Covadonga, denunciando los problemas de convivencia generados habitualmente por quienes hacen uso de sus servicios. Piden, por tanto, apoyo y comprensión porque conocen los antecedentes en el lugar de procedencia, Laviada y no desean que se repitan en el Natahoyo. No quieren ver alterada la tranquilidad y el orden en la zona.
«En situaciones como esta, el Ayuntamiento no puede obligar a todo un barrio a plegarse ante una imposición contra la que se rebelan»-dijo Álvarez Rouco-«porque la solidaridad, el acogimiento y la aceptación son elecciones que las personas deben asumir libremente, nunca mediante exigencia y esto es lo que están haciendo con los residentes en este barrio».
En opinión de Sara Álvarez, la responsabilidad de este descontento relacionado con la presencia de los desfavorecidos que acuden al Albergue es del Ayuntamiento, porque «si se ocupasen de evitar determinados conflictos de orden público que frecuentemente surgen en el entorno del Albergue Covadonga, posiblemente los vecinos del Natahoyo no mostrarían su rechazo al traslado».
VOX Gijón, a través de su concejal «aboga por el estudio de una ubicación alternativa para el Albergue que no genere conflictos y, sobre todo, que se escuchen las demandas de un barrio trabajador, sosegado y familiar que no desea que se ponga en riesgo la tranquilidad de su convivencia».





