VOX exige retirar la reforma del Estatuto Marco por falta de consenso y rigor

El senador de VOX por Valencia, Fernando Carbonell, ha fijado hoy en el Senado la posición de su partido en el debate de la moción del Partido Popular para reprobar a la ministra de Sanidad, Mónica García Gómez, y en relación con la anunciada actualización del Estatuto Marco del personal estatutario de los servicios de salud.

Durante su intervención, Carbonell ha defendido la enmienda presentada por VOX “desde la responsabilidad y la serenidad”, dejando claro que no se trata de una iniciativa contra nadie, sino “a favor de la sanidad pública, a favor de los médicos y, en última instancia, a favor de la igualdad de todos los españoles en el acceso a la asistencia sanitaria”.

El senador ha recordado que el Estatuto Marco “no es un texto menor”, sino una norma estructural que condiciona la organización del Sistema Nacional de Salud, la calidad asistencial y la estabilidad profesional de quienes lo sostienen a diario. Por ello, ha subrayado que cualquier reforma exige rigor, consenso y un conocimiento profundo del ejercicio profesional, requisitos que, a juicio de VOX, no concurren en el borrador impulsado por el Ministerio de Sanidad, que debe ser retirado.

Carbonell ha coincidido en criticar la falta de diálogo y la improvisación del Ministerio, que han generado un conflicto innecesario con los profesionales sanitarios, pero ha advertido de que el problema va más allá de las formas: también afecta al fondo de la reforma y a su enfoque. En este sentido, ha defendido que la profesión médica tiene características propias —responsabilidad clínica, formación, toma de decisiones, disponibilidad permanente y consecuencias jurídicas y éticas— que no pueden diluirse en una regulación genérica.

Por ello, la enmienda de VOX plantea de forma clara la necesidad de un estatuto propio para médicos y facultativos, negociado exclusivamente con sus representantes profesionales, no para excluir a nadie, sino para evitar conflictos de intereses y garantizar que quienes negocian las condiciones laborales conocen y ejercen la profesión médica. Jornadas, guardias, descansos, retribuciones y carrera profesional, ha insistido el senador, no pueden decidirse desde la abstracción ni desde la política, sino desde el conocimiento real del ejercicio clínico.

VOX ha denunciado asimismo la profunda desigualdad territorial existente en la actualidad, con hasta 17 marcos laborales distintos para los médicos según la comunidad autónoma. Esta situación, ha advertido Carbonell, es injusta, ineficiente y genera desequilibrios territoriales, movilidad forzada y una pérdida progresiva de cohesión del sistema, que acaba traduciéndose en desigualdad en la atención que reciben los ciudadanos.

Frente a ello, el grupo parlamentario VOX defiende una idea clara y sostenida en el tiempo: sanidad pública sí, pero igual para todos los españoles, vivan donde vivan. La enmienda apuesta por avanzar hacia un modelo de sanidad pública común, ordenado y homogéneo, que garantice las mismas condiciones laborales para los médicos en toda España y los mismos estándares de calidad asistencial para los pacientes.

Además, la iniciativa reclama datos reales, transparencia y planificación nacional, con información objetiva sobre cargas asistenciales, listas de espera, temporalidad y el impacto económico de las duplicidades administrativas, como base imprescindible para tomar decisiones responsables.

Carbonell ha concluido subrayando que los médicos no piden privilegios, sino coherencia, seguridad jurídica, igualdad y dignidad profesional, y que la sanidad pública solo puede sostenerse sobre profesionales respetados, bien regulados y tratados con justicia. Defender un estatuto médico propio, la igualdad territorial y una sanidad pública común, ha afirmado, no es una oposición partidista, sino “una posición responsable, profesional y comprometida con el interés general”.