El Pleno de Vélez-Málaga aprueba por unanimidad la moción de VOX para soterrar el cableado eléctrico aéreo en el municipio

Javier Herreros, portavoz del Grupo Municipal VOX Vélez-Málaga, ha urgido a poner fin al impacto visual negativo que provoca el cableado eléctrico aéreo

El pleno del Ayuntamiento de Vélez-Málaga ha aprobado por unanimidad la moción de VOX para que se elabore un plan municipal de soterramiento del cableado aéreo en el municipio. Tal y como ha explicado Javier Herreros durante su intervención, este plan permitiría identificar de manera precisa las calles y barrios más afectados por la presencia de tendidos eléctricos y de telecomunicaciones en fachadas o en postes, estableciendo así prioridades de actuación según criterios de seguridad.

Herreros ha advertido que en los barrios más antiguos de Vélez-Málaga, se observa la existencia de tendidos aéreos de cableado eléctrico y de telecomunicaciones que discurren por fachadas y postes, «generando una problemática creciente para la seguridad y la estética urbana y también, la calidad de vida de los vecinos».

«Se trata de una gestión de seguridad ciudadana», ha insistido Herreros. «El cableado aéreo puede desprenderse o deteriorarse con el paso del tiempo, el viento o las inclemencias meteorológicas, llegando incluso a caer sobre la vía pública. Esto constituye un riesgo evidente de accidentes para peatones y vehículos, además de incrementar la posibilidad de incidencias eléctricas».

Asimismo, Herreros ha explicado que el cableado eléctrico aéreo «produce un impacto visual negativo que afecta a la perfección que vecinos y turistas tienen de Vélez-Málaga».

El edil de VOX ha explicado que el soterramiento del cableado ofrecerá múltiples beneficios a Vélez-Málaga, destacando «el refuerzo de la seguridad ciudadana, la mejora en la fiabilidad del suministro eléctrico y de telecomunicaciones; la revalorización del espacio público y el aumento de la competitividad turística y comercial del municipio».

La moción de VOX aprobada por unanimidad, también incluye la creación de un programa de cofinanciación entre el Ayuntamiento y las empresas titulares de las instalaciones, con el fin de asegurar la ejecución progresiva de los trabajos y evitar retrasos injustificados.