La formación de Abascal solicita la paralización urgente de la voladura de las estructuras restantes —especialmente sus chimeneas—, prevista para el próximo 12 de febrero. Según el texto presentado ante la Comisión de Transición Ecológica, esta demolición supone la «eliminación definitiva e irreversible» de una infraestructura estratégica para la comarca del Bierzo y toda la región leonesa, afirma VOX.
En su exposición de motivos, el GPVOX denuncia que el cierre impuesto en 2020 responde a políticas de «fanatismo climático» que ignoran la realidad económica de España, es por esto que el grupo destaca varios puntos críticos:
- Pérdida de activos estratégicos: La demolición impide aprovechar suelos ya habilitados, accesos y redes de evacuación eléctrica esenciales para futuros proyectos industriales.
- Inestabilidad del sistema: VOX vincula la eliminación acelerada de tecnologías de respaldo (como el carbón) con la «alta inestabilidad» del sistema, citando el «cero energético» sufrido en la península el pasado 28 de abril.
- Agravio comparativo: El texto señala que países como Alemania o Polonia mantienen el carbón como tecnología de respaldo para garantizar la seguridad del suministro y la rentabilidad.
Además, la iniciativa subraya el impacto humano de estas políticas. Se destaca que la provincia de León ha perdido el 8,5% de sus habitantes en la última década. El desmantelamiento de Compostilla II, que llegó a ocupar 375 hectáreas y fue motor de empleo estable desde su inauguración en 1972, profundiza los procesos de despoblación y desindustrialización del norte de España.
Por todo ello, el Grupo Parlamentario VOX insta al Gobierno a:
- Promover la paralización inmediata de cualquier actuación de demolición de la Central Térmica de Compostilla II, con el fin de preservar el valor estratégico, industrial y energético de las instalaciones.
- Garantizar la soberanía energética, manteniendo la capacidad de generación eléctrica firme y priorizando la estabilidad del sistema eléctrico frente a la imposición de políticas derivadas de la descarbonización.
- Defender en las instituciones europeas un enfoque realista de la política energética, en línea con las decisiones adoptadas por países de nuestro entorno como Polonia o Alemania, permitiendo el mantenimiento de la generación eléctrica con carbón como respaldo del sistema eléctrico y garantía de estabilidad.
- Reconocer el papel que ha desempeñado la generación eléctrica a base de carbón como tecnología firme, fundamental para la estabilidad del suministro eléctrico, la cobertura de picos de demanda y la seguridad del sistema energético nacional.
- Impulsar un plan específico de reindustrialización energética para los terrenos e infraestructuras de Compostilla II, aprovechando la red de evacuación eléctrica, las infraestructuras existentes y los suelos ya habilitados para la generación, con el objetivo de atraer nuevas actividades industriales y energéticas a la región leonesa.
- Evaluar el impacto de las políticas de descarbonización en la despoblación y el declive industrial del norte de España, y a adoptar medidas correctoras que eviten que las políticas basadas en el fanatismo climático sigan traduciéndose en pérdida de empleo, inversión y población.


