VOX ha remitido hoy sendas cartas a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a la comisaria de Igualdad, Hadja Lahbib, para exigir que la Comisión rechace cualquier financiación directa o indirecta vinculada a la iniciativa ciudadana europea My Voice, My Choice.
La delegación de VOX en el Parlamento Europeo denuncia que esta iniciativa pretende institucionalizar y financiar abortos transfronterizos con dinero público europeo, vulnerando el principio de subsidiariedad y extralimitando de forma flagrante las competencias de la Unión Europea, ya que la regulación del aborto corresponde exclusivamente a los Estados miembros y a sus parlamentos nacionales.
Durante los últimos meses, My Voice, My Choice ha sido impulsada políticamente desde las instituciones europeas mediante resoluciones e informes que presionan a la Comisión para crear un mecanismo europeo de financiación del aborto, al margen de cualquier mandato democrático y sin base jurídica en los Tratados. En diciembre de 2025, el Parlamento Europeo aprobó un informe en este sentido, un paso que VOX subraya que solo fue posible por la división interna del Partido Popular Europeo, que permitió que la izquierda sacara adelante una iniciativa claramente ideológica.
VOX advierte además de que My Voice, My Choice no es una iniciativa ciudadana neutral, sino una campaña impulsada por una red internacional de organizaciones, fundaciones privadas y lobbies que reciben financiación pública europea. Entre ellas figuran entidades vinculadas a George Soros, así como organizaciones que han recibido millones de euros de fondos comunitarios en los últimos años, y que ahora presionan para convertir el aborto en una política financiada desde Bruselas.
Financiar una agenda ideológica
La formación denuncia que esta estrategia supone utilizar el dinero de todos los europeos para financiar una agenda ideológica concreta, beneficiando a las mismas organizaciones que presionan políticamente a las instituciones y que operan sin un control democrático efectivo.
Ante esta situación, VOX ha exigido por escrito a la Comisión Europea que no dé continuidad a esta iniciativa, que respete estrictamente los Tratados y que no permita que los fondos europeos se conviertan en una herramienta al servicio de lobbies ideológicos y financieros.
VOX recuerda que ya alertó de esta deriva institucional en el Parlamento Europeo a través del evento “My Money, Not Their Choice”, en el que se denunció la opacidad financiera, la presión organizada de lobbies internacionales y el riesgo de que Bruselas invada competencias nacionales utilizando mecanismos financieros.
“La Unión Europea no tiene competencias para legislar ni financiar el aborto. La Comisión debe decidir si respeta la soberanía de los Estados miembros y el dinero de los contribuyentes o si cede a la presión de lobbies ideológicos que operan desde Bruselas”, señalan los eurodiputados de VOX.




