Asarta ha comenzado denunciando las formas del Ejecutivo, calificando de «falta de respeto» que los diputados hayan recibido un documento de más de 160 páginas lleno de cifras complejas con apenas siete días de antelación. «¿Incompetencia o mala fe?», se ha preguntado el diputado, señalando que esta opacidad impide un control parlamentario serio sobre un sector que «merece otro tratamiento por su relevancia para la soberanía nacional».
Además, el diputado ha recordado que España depende de licencias y soporte técnico israelí en sistemas críticos, cuya sustitución costaría más de 2.000 millones de euros y años de retraso.«Israel apenas depende de España, pero nosotros sí utilizamos su tecnología en programas vitales», ha advertido, citando ejemplos concretos de la merma de capacidades:
- Vehículo 8×8 Dragón: Acumula nuevos retrasos y sobrecostes (superando ya los 2.500 millones) al tener que sustituir sistemas de comunicación israelíes.
- Sistema SILAM (Lanzacohetes): Riesgo de pérdida de capacidad de fuego de largo alcance y posibles indemnizaciones por la ruptura con Elbit.
- Misil Spike: Cancelación de contratos que afecta a la capacidad antitanque y a cerca de mil empleos industriales.


