VOX apremia al equipo de Gobierno a reparar el asfaltado del Barrio Obrero y pide ampliar la anchura de la calzada del Paseo de Circunvalación

Wenceslao Font apunta a la necesidad de actuar especialmente en la calle Presbítero Francisco Gaona, por ser la vía más transitada y en la que tiene su entrada y salida el Colegio de las Teresianas

El Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de la capital ha exigido al equipo de Gobierno que solucione de una vez los actuales problemas de asfaltado de las calles del Barrio Obrero, así como que amplíe la anchura de la calzada del Paseo de Circunvalación, muy especialmente la de la calle Presbítero Francisco Gaona.

Así lo ha señalado el portavoz de VOX en el Consistorio Wenceslao Font, quien ha recordado que, entre otros muchos de los problemas que en la actualidad padece el barrio, el hecho de que fuera construido en un principio como conjunto residencial para trabajadores a finales del siglo XIX “hace que su diseño cuente con un trazado de calles relativamente estrechas y que no están precisamente adaptadas al aumento del tráfico y al uso masivo del automóvil”.

“La reducida anchura de muchas calzadas, junto con la presencia de vehículos estacionados en las mismas, limita el espacio disponible para la circulación y genera dificultades tanto para conductores como para peatones”, ha denunciado el concejal tras visitar una vez más el barrio junto al presidente de la asociación de vecinos Santa Bárbara, Manuel Domínguez.

A esto hay que añadir, según indica Wenceslao Font, “el mal estado del asfaltado y del pavimento de varias calles, que muestran signos importantes de deterioro derivados del paso del tiempo, el tráfico rodado y la falta de intervenciones periódicas”.

Tal y como ha trasladado la asociación vecinal al Grupo Municipal VOX, especialmente reseñable es la situación en la que se encuentra en la actualidad el Paseo de Circunvalación y, sobre todo, la calle Presbítero Francisco Gaona, con “un  desgaste acumulado desde hace años y que se ha traducido en la aparición de numerosos baches, grietas y zonas hundidas que dificultan la circulación de vehículos”.

Este estado de deterioro, unido a la necesidad de ampliar la anchura de la calzada, a todas luces insuficiente por ser esta la vía más transitada del barrio y ser además la calle por donde tiene su entrada y salida el Colegio de las Teresianas, supone, en palabras de Font Briones, “una situación de serio riesgo para la seguridad tanto de los vehículos como de los peatones que diariamente la utilizan”.