La orden obliga a los agentes a alcanzar determinados resultados sancionadores, señalando expresamente que aquellos policías que “no cumplan con los objetivos mínimos del servicio”, consistentes en denuncias o retiradas con grúa, podrán quedar excluidos de las bolsas de horas extraordinarias.
“Este Gobierno comunista, vuelve a demostrar cuál es su verdadera prioridad: recaudar más a costa de los vecinos con un modelo de gestión basado en la presión sancionadora y la recaudación, no en la solución de los problemas reales de movilidad y seguridad que sufren diariamente las familias del municipio”, manifestó la portavoz de VOX, Eliana Palacios.
Este hecho confirma lo que VOX lleva años denunciando: un modelo policial al servicio del poder político y no del ciudadano. “Cuando la actividad policial se mide por número de denuncias, el objetivo deja de ser la seguridad ciudadana y pasa a ser cumplir estadísticas administrativas y recaudar. Desde VOX pedimos la adopción de un modelo policial centrado en la seguridad, la prevención del delito y el servicio a los vecinos de Rivas-Vaciamadrid”, afirmó Palacios.
Además, VOX considera que la orden genera una doble injusticia: por un lado, para los vecinos, comerciantes y autónomos, que pueden verse sometidos a una presión sancionadora desproporcionada en zonas esenciales para su actividad diaria; y, por otro, para los propios agentes, al introducir mecanismos de presión profesional vinculados al acceso a determinados servicios o complementos, condicionando su actuación operativa.
“En el próximo pleno exigiremos la retirada inmediata de esta instrucción. Los vecinos merecen soluciones reales a los problemas de movilidad y seguridad, no un Ayuntamiento obsesionado con hacer caja a base de multas”, concluyó Palacios.





