VOX denuncia más de 71.000 € de gasto “ineficaz” en el nuevo sistema de residuos y vota en contra en solitario en El Álamo

El Grupo Municipal VOX ha votado en contra de la ampliación del contrato de recogida de basuras con implantación del contenedor marrón, no por no estar de acuerdo con la separación en origen sino porque el fin último del residuo será el mismo que sin separar.

El Pleno del Ayuntamiento de El Álamo aprobó la modificación del contrato con la empresa Urbaser para implantar la recogida separada de residuos orgánicos, con el único voto en contra del Grupo Municipal VOX.

Esta modificación supone un coste superior a 71.000 euros, de los cuales 37.000 euros se destinan exclusivamente a la adquisición de 15 contenedores marrones, mientras que el resto corresponde a costes de personal asociados al servicio. Aunque este año recibirá una subvención para ello de los fondos Next Generation, nada garantiza que el Ayuntamiento reciba subvenciones para mantener el servicio de recogida los próximos años, contrarias a la Ley 7/2022.

Desde VOX El Álamo consideran que esta medida es inútil como se ha planteado y, además, presenta importantes deficiencias operativas:

  • La recogida del contenedor marrón se realizará únicamente dos veces por semana, lo que generará problemas de olores, especialmente durante los meses de verano.
  • La ubicación de estos contenedores, en algunos casos a distancias de hasta 1 kilómetro de las viviendas, dificulta su uso real por parte de los vecinos.
  • La coexistencia de otros contenedores más cercanos (envases, vidrio y resto) hace poco probable que el sistema funcione de forma eficaz.

Pese a la recogida separada en origen, los residuos viajarán por separado hasta el vertedero de Pinto, donde serán enterrados de forma conjunta, anulando el objetivo de la medida.

El Portavoz de VOX El Álamo denuncia que “este tipo de decisiones responden al dogmatismo medioambiental e irresponsable. El PSOE impulsa normativas alejadas de la realidad y del sentido práctico, imponiendo modelos que generan más problemas que soluciones. Posteriormente, los grupos municipales replican estas políticas sin cuestionarlas, rechazando cualquier propuesta orientada a corregir sus efectos negativos.

Por su parte, el Partido Popular se limita a gestionar las consecuencias de estas decisiones, adoptadas conjuntamente con  el PSOE en Bruselas, sin plantear una oposición firme ni introducir cambios de fondo, asumiendo como inevitables medidas claramente mejorables.”

Frente a esta dinámica, VOX ha sido el único grupo que ha defendido una alternativa basada en  la implantación de soluciones realistas, eficaces y adaptadas a las necesidades del municipio y defensa del interés de los vecinos, postura que ha sido nuevamente rechazada por el bipartidismo y sus satélites, declaró Gómez Molina.