El secretario de VOX Melilla y coordinador parlamentario, Javier Diego, ha criticado con dureza el triunfalismo del Gobierno tras conocerse los datos de afiliación a la Seguridad Social correspondientes a marzo de 2026, que reflejan un aumento récord impulsado fundamentalmente por la hostelería en el contexto de la Semana Santa.
“Estamos ante el enésimo ejercicio de propaganda. Se venden cifras récord sin explicar que detrás hay empleo estacional, precario y dependiente de campañas concretas”, ha afirmado Diego. A su juicio, el incremento de más de 211.000 cotizantes y el máximo histórico de ocupados desestacionalizados “no responden a un fortalecimiento real de la economía, sino a un modelo frágil basado en el turismo y los servicios”.
El dirigente de VOX ha subrayado además el contraste con la realidad de Melilla: “Mientras el Gobierno presume de cifras históricas a nivel nacional, en nuestra ciudad seguimos con un mercado laboral débil, sin tejido productivo sólido y muy lejos de esos supuestos récords”.
En este sentido, Diego ha añadido un dato especialmente preocupante: “Según el Ministerio de Trabajo, el paro ha aumentado en Melilla en 27 personas durante el mes de marzo, situando la cifra total de desempleados en 7.587. Es decir, mientras en España hablan de récords, aquí aumenta el desempleo”.
Desde VOX se advierte de que este tipo de crecimiento “es coyuntural y volátil”, y no corrige los problemas estructurales del mercado laboral español: paro juvenil disparado, baja productividad, presión fiscal asfixiante y un tejido empresarial cada vez más debilitado.
Diego ha señalado además que “mientras el Gobierno saca pecho con datos inflados por la Semana Santa, miles de españoles encadenan contratos temporales o sobreviven con salarios insuficientes”, lo que evidencia que “no hay una política económica seria, sino parches y maquillaje estadístico”.
En este sentido, VOX reitera su posición: España necesita un cambio de rumbo urgente basado en la reindustrialización, el apoyo real a autónomos y pymes, la reducción de impuestos y la defensa del empleo estable y de calidad, prestando especial atención a territorios como Melilla, que sufren un abandono estructural.
“España merece una economía fuerte, productiva y soberana, y Melilla no puede seguir siendo la gran olvidada”, ha concluido Diego.





