La senadora de VOX por Andalucía, Paloma Gómez Enríquez ha defendido hoy en el Senado una moción contra la delegación en las comunidades autónomas de competencias estatales en materia de inmigración en la Comisión General de las Comunidades Autónomas. Allí, la portavoz de la formación ha argumentado que las razón para no llevar a cabo esa cesión «son incontestables».
En concreto porque es un ataque directo contra la unidad y la soberanía de España; es un objetivo separatista, dirigido a dar protagonismo en la esfera internacional a una concreta región de España en perjuicio de la necesaria unidad nacional de actuación en cuestiones que afectan al exterior; es absolutamente contraria al ordenamiento jurídico; y es fruto de una abyecta y sórdida negociación partidista por parte de un Gobierno absolutamente desconectado de su obligación de velar por el bien común y por el interés nacional.
El escrito de VOX explicaba, además, que «en ningún caso es constitucionalmente admisible una delegación o transferencia a las comunidades autónomas de facultades referidas a esos ámbitos», puesto que «por su propia naturaleza no son susceptibles de ello, quedando así fuera de tal requisito exigido por el citado artículo 150.2 de la Constitución Europea (CE)
Sin embargo, la formación advierte de que «es previsible que el Gobierno trate de reactivar esta vía de destrucción de las fronteras y de vaciamiento del Estado si ello le permite mantenerse en el poder». Y es que las fuerzas políticas que conforman y sostienen al Gobierno «dirigen su acción política en términos meramente transaccionales, buscando hacer el máximo daño al bienestar y seguridad de los españoles y a la unidad nacional».
En este sentido, la senadora de VOX ha recordado que las fronteras «no son moneda de cambio y que la seguridad de los españoles no se subasta en un despacho para comprar votos separatistas», algo que «debería ser obvio en cualquier nación que se respete a sí misma». Y es que «España no necesita más burocracia autonómica, sino una política migratoria nacional, coherente, segura y ordenada». Por lo que delegar estas competencias es «renunciar a una visión de conjunto en un momento donde la presión migratoria en nuestras fronteras es crítica».
Desde VOX, consideran que este rechazo de la delegación de la competencia «no impide que la crítica vaya más allá, y necesariamente alcance al Estado de las Autonomías», que «ha conducido a la situación actual» al ser «un sistema nefasto, al que la conjunción de intereses del bipartidismo y de las fuerzas separatistas ha ido llevando progresivamente a sus últimas y peores consecuencias, como ésta que ahora se ve».




