Vidal defiende una transición que «asegure prosperidad» al Bajo Aragón

El diputado de VOX, Juan Vidal, ha criticado a los Gobiernos socialistas por "su decisión irresponsable de demoler la central térmica de Andorra", dejando así un escenario de "paro y despoblación"

El diputado de VOX en las Cortes de Aragón, Juan Vidal, ha reivindicado que el Bajo Aragón merece «una transición que cree energía y asegure prosperidad al territorio» y «no más transiciones fraudulentas», de manera que se logre «facilitar la atracción de empleo e inversión». En una intervención plenaria en las Cortes de Aragón durante una iniciativa sobre el Nudo Mudéjar, ha recordado que «la electricidad es difícil de almacenar y las baterías resultan carísimas y generan dependencia exterior».

En esta línea, ha propuesto como solución «el bombeo inverso», es decir, «elevar agua con excedentes de energía y liberarla en forma de hidroeléctrica cuando se necesita«. De esta forma «se genera electricidad limpia, regula el suministro y aumenta ostensiblemente la capacidad de regadío en la margen derecha del río, lo que fijará población, modernizará la agricultura y traerá prosperidad a toda la provincia de Teruel hasta la comarca de Belchite».

Vidal ha cargado contra «los Gobiernos socialistas por su decisión irresponsable de demoler la central térmica de Andorra, una instalación que generaba riqueza, empleo estable y futuro para toda la comarca». Ha criticado que «la cerraron por motivos ideológicos, vendiendo una transición justa que ha resultado ser un completo fraude». «5 años después, la comarca se vacía, las familias se marchan y las promesas de miles de puestos de trabajo se han evaporado», ha subrayado, de manera que lo que ha quedado en Andorra-Sierra de Arcos es «paro y despoblación».

Vidal ha apuntado que el Gobierno de Sánchez «remata la ignominia, al dejar la inversión en su mínima expresión, haciendo inviable la creación de empleo». Al mismo tiempo, ha acusado al Ministerio de «autorizar macroproyectos especulativos de empresas sin escrúpulos y fondos extranjeros que destruyen paisajes y generan sospechas como los investigados por la Guardia Civil en el Maestrazgo». «Esto no es planificación, es sectarismo que castiga a Aragón una vez más», ha sintetizado.