El diputado de VOX por Valencia, Ignacio Gil Lázaro, ha exigido la dimisión inmediata del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a quien acusa de «responsabilidad política directa» en las muertes en acto de servicio de los guardias civiles Jerónimo y Germán en Huelva.
Gil Lázaro ha calificado de «miserable y huida cobarde» que ningún miembro de los 22 ministerios asistiera al funeral de los agentes. Asimismo, ha denunciado el desamparo de las Fuerzas de Seguridad al haber desoído Interior las alertas para declarar Huelva como Zona de Especial Singularidad y dotar al Servicio Marítimo de medios frente a las narcolanchas.
El diputado ha centrado sus críticas en la supresión en 2022 de OCON-Sur, la unidad de élite que estaba ganando la batalla al narcotráfico en el Estrecho. Tras su disolución, el tráfico de drogas ha rebrotado con fuerza en Cádiz y Huelva.
«¿Fue acaso la presión marroquí la que le obligó a suprimir esa unidad, visto que estaba arruinando el negocio del narco?», ha interpelado Gil Lázaro, recordando que Marruecos es el primer productor mundial de hachís y que el propio Informe de Seguridad Nacional del Gobierno reconoce el repunte de la entrada de esta sustancia.
Además, Gil Lázaro ha afeado al ministro el bloqueo para reconocer a la Guardia Civil como profesión de riesgo y ha vinculado el aumento del 13% de la criminalidad con la inmigración ilegal, aportando datos oficiales: el 33% de la población reclusa en España ya es extranjera (el 51% en Cataluña y el 42% en Madrid), al igual que el 41% de los asesinos de mujeres del último año.
«Ha fracasado en la lucha contra el narcotráfico, la inmigración ilegal y en la protección de las mujeres. Asuma su descrédito y dimita», ha concluido.
Ya en el segundo turno de intervención, Gil Lázaro ha revelado que Interior ha ordenado a las prisiones facilitar la documentación para regularizar a 3.500 presos extranjeros preventivos, al tiempo que ha denunciado la censura del ministerio por prohibir el término «bandas latinas» para camuflar la actividad de bandas magrebíes, argelinas y latinas que «siembran el terror en las calles».
Asimismo, el diputado ha desmontado el discurso oficial de seguridad alertando sobre fenómenos inéditos en España, como tiroteos a plena luz del día, asesinatos por sicarios o el uso de subfusiles. Gil Lázaro ha denunciado que el puerto de Valencia ya es la tercera mayor entrada de cocaína de Europa —estimando que solo se decomisa entre el 2% y el 4% de lo que entra— y ha criticado duramente el aumento del 66% en las agresiones a los agentes bajo el mandato de Marlaska.
Finalmente, ha tildado de «silencios cobardes» la entrega de la reforma de la Ley de Seguridad Ciudadana a Bildu, las maniobras de acoso contra los mandos de la UCO que investigan la corrupción del entorno de Sánchez y la excarcelación de terroristas de ETA.


