VOX rechaza la Ley de Infancia del Principado por “ideológica, intervencionista y alejada del interés real de los menores”

“Estamos ante una ley que incrementa el control ideológico sobre las familias”, afirma la diputada Sara A. Rouco en la defensa de la enmienda a la totalidad de VOX, rechazada por la mayoría de la Cámara en una votación que contó con la abstención del PP

La diputada de VOX en la Junta General Sara A. Rouco defendió este jueves la enmienda a la totalidad presentada por su grupo al Proyecto de Ley de Infancia y Adolescencia del Principado de Asturias, al considerar que se trata de un texto “profundamente ideologizado” y centrado en “incrementar el intervencionismo de la administración sobre las familias” en lugar de proteger verdaderamente el interés superior del menor.

Durante su intervención en el Pleno, Rouco aseguró que una ley de este calado debería elaborarse “desde la imparcialidad y alejándose de cualquier sesgo ideológico”, algo que, a su juicio, resulta imposible “cuando el PSOE lleva cuatro décadas utilizando las instituciones para adoctrinar en lugar de gobernar pensando en el interés común”.

La diputada de VOX lamentó que el proyecto no incorpore “ninguna novedad real” respecto a las políticas desarrolladas durante los últimos años, y criticó que el modelo planteado por el Gobierno asturiano siga basándose “en la intervención a hechos consumados” en vez de apostar por la prevención y el apoyo efectivo a las familias.

“Asturias necesita mecanismos que eviten situaciones traumáticas para menores y progenitores, no más herramientas para incrementar el control ideológico de la administración sobre la vida familiar”, afirmó.

Rouco cuestionó especialmente la interpretación que el proyecto hace del llamado “interés superior del menor”, asegurando que el texto “somete la infancia y la adolescencia al sesgo ideológico de la izquierda”.

En este sentido, denunció la inclusión expresa de contenidos vinculados a la perspectiva de género y a la educación afectivo-sexual, así como “las injerencias ideológicas en el ámbito educativo, lingüístico, moral y religioso”.

La parlamentaria de VOX criticó además el papel secundario que la ley reserva a las familias frente al creciente poder de intervención de la administración autonómica. “A partir de ahora, la educación y el cuidado de los menores quedarán sometidos al criterio de organismos públicos y observatorios controlados políticamente”, denunció.

Rouco también rechazó el enfoque de la denominada “parentalidad positiva”, al considerar que puede utilizarse “como un mecanismo para evaluar y cuestionar el modelo educativo de las familias”, abriendo la puerta a intervenciones institucionales que, a su juicio, deberían evitarse mediante políticas preventivas y apoyo a los progenitores.

Asimismo, recordó los problemas registrados en centros de menores dependientes del Principado y criticó la gestión de Servicios Sociales con menores tutelados, mencionando episodios de fugas, descontrol y explotación sexual ocurridos en recursos autonómicos. “Los menores salen de entornos familiares problemáticos para acabar institucionalizados en centros donde el control muchas veces brilla por su ausencia”, señaló.

VOX también mostró su rechazo al tratamiento que el proyecto otorga a los menores extranjeros no acompañados, asegurando que la norma “refuerza el efecto llamada” y consolida un modelo que destina “más recursos a inmigración ilegal que a muchas familias asturianas”.

De igual manera, Sara A. Rouco cuestionó la viabilidad económica de la ley y recordó que la propia Dirección General de Presupuestos advirtió de que el texto supondrá un aumento del gasto público “sin cuantificar adecuadamente ni explicar cómo se financiará”.

La enmienda a la totalidad de VOX fue rechazada por la mayoría de la cámara, y contó con la abstención del PP.