Asarta carga contra la presidenta de la SEPI: «Menos dedómetro político y más profesionales al servicio del interés general»

El portavoz de VOX en la comisión Mixta de Seguridad Nacional, Alberto Asarta, ha intervenido tras la comparecencia de la presidenta de la SEPI, María Belén Gualda, para afear la gestión política del Gobierno de este organismo.

Asarta ha calificado el proceso de degradación de la SEPI como «colonización política» que se puede ver resumido en lo sucedido en Indra: «Incoherencia, falta de previsión y una creciente percepción de control político». En esta línea, el diputado de VOX por Castellón ha recordado algunos datos que invitan a pensar en la necesidad de control de la SEPI que tiene el Gobierno: «Un 62% de los consejeros nombrados no tenía experiencia en el sector correspondiente y un 45% procedía directamente de vínculos políticos previos, es decir, menos mérito y capacidad y más afinidad política».

Sin embargo, ha lamentado Asarta, esto es «coherente con una forma de actuar del Gobierno cuyo presidente ha llegado a afirmar que gobernaría con o sin el Parlamento y con o sin presupuestos evitando así todo control».

Asarta también le ha reprochada a Gualda los recientes casos de corrupción relacionados con la administración que preside: «No estamos ante un caso aislado. Ahí están las actuaciones del Estado en Air Europa, Plus Ultra Líneas Aéreas y, más recientemente, Tubos Reunidos, por el que el Estado español, o sea, los españoles, pagamos un rescate de 113 millones de euros con el anterior presidente de la SEPI a cambio, parece ser, de cuatro años de contrato de trabajo del anterior vicepresidente con esa empresa».

«Lo que estamos conociendo en las últimas semanas, como consecuencia de las investigaciones judiciales, no hace sino aumentar las dudas sobre la forma en que se adoptaron determinadas decisiones relacionadas con el uso de recursos públicos», ha añadido.

Finalmente, el portavoz de VOX en la comisión ha subrayado que «cuando las decisiones afectan a rescates financiados con dinero público o a empresas participadas por el Estado, la exigencia de transparencia debe ser absoluta». Por ello, ha reclamado «menos dedómetro político y más profesionales al servicio del interés general».

Ya en su turno de réplica, Asarta ha redundado en la necesidad de hacer de la SEPI un organismo transparente: «Los españoles no necesitan más explicaciones sobre cómo se reparten los cargos, necesitan saber quién mueve realmente los hilos y dónde va su dinero cuando están en juego miles de millones de euros de dinero público».

Tras él ha intervenido el portavoz adjunto de VOX en la comisión, Ignacio Gil Lázaro, tras la comparecencia de Manuel de la Rocha, director de la Oficina de Asuntos Económicos y G20 de Moncloa, para denunciar su papel como «brazo ejecutor» de Pedro Sánchez en «el asalto de estructuras clave del Estado para ponerlas al servicio de Sánchez».

Gil Lázaro ha asegurado que De la Rocha «ha estado y está en todas las salsas, operando en superficie o en inmersión según le convenga a usted y a Moncloa en cada caso»: «Air Europa, Plus Ultra, Duro Felguera, Tubos Reunidos o Huawei, entre otros, de manera directa o indirecta». El diputado de VOX por Valencia ha emplazado al compareciente a explicar por qué su nombre aparece «en los cuadernos de Leire Díez» y por qué decidió «dar soporte a los intereses logísticos del señor Rodríguez Zapatero».

El diputado de VOX por Valencia se ha detenido especialmente en el «embrollo» del caso Indra, en el que ha relatado el «toma y daca mafioso» desplegado contra el expresidente de la compañía, Ángel Escribano: «Por una parte, le hizo llegar que, si no abandonaba la presidencia, no se otorgarían nunca más nuevos contratos a su empresa, lo que valía el colapso total de esta. Por otra, se le aseguró que, si dejaba la presidencia, se retomaría la operación de fusión». Una maniobra, ha añadido, en la que De la Rocha colocó al frente de Indra a Ángel Simón, «un hombre próximo al PSC», y dejó «bien claro a los grandes del IBEX que aquí quien manda es Sánchez».

Gil Lázaro ha alertado además del próximo funcionamiento del Comité de Inversiones Estratégicas, adscrito a la oficina que dirige De la Rocha, así como del futuro Fondo Soberano de Inversión Pública España Crece: «Un instrumento más para premiar o castigar empresas según estas se plieguen o no a los designios de Moncloa» y para «continuar extendiendo los tentáculos del sanchismo en el ámbito empresarial».

Ya en su turno de réplica, Gil Lázaro ha reprochado a De la Rocha haber mandado «por delante a la señora presidenta de la SEPI para que se comiera el marrón» y haber dado en sede parlamentaria un «cúmulo de explicaciones tan inconexas» como las que ofreció a los principales accionistas de Indra en su momento. Sobre las relaciones con Leire Díez, ha subrayado, el director de la Oficina Económica «no ha dicho ni pío», pese a que «no son artículos de periódico» sino «el sumario una vez levantado el secreto del mismo».

Finalmente, ha concluido que «todo este panorama de oscuras maniobras urdidas a las órdenes de Sánchez es un empeño ruinoso para el interés nacional»: «Afortunadamente para España, y si los españoles así lo deciden en las urnas, a ustedes les queda muy poco tiempo de seguir tratando a España como un cortijo y a los españoles, incluidos los representantes legítimos de los españoles, como si fuéramos bobos».