El Grupo Parlamentario VOX ha lamentado profundamente que el Partido Popular y el PSOE hayan sumado sus votos en el Parlamento de Cantabria para tumbar una moción subsiguiente a la interpelación de la pasada semana, que buscaba articular un «escudo jurídico y económico» urgente para los ganaderos y productores de la región frente al impacto devastador del acuerdo comercial con Mercosur.
El Grupo Parlamentario VOX en el Parlamento de Cantabria ha realizado una defensa firme y sin fisuras de su moción relativa al devastador impacto del acuerdo de MERCOSUR en la ganadería regional. La iniciativa, que lamentablemente ha sido rechazada por el rodillo PP-PSOE en la Cámara, buscaba blindar a los productores cántabros frente a lo que la portavoz de VOX, Leticia Díaz, ha definido sin ambages como “un cambio estructural de consecuencias letales para nuestro sector primario”.
En un discurso vibrante y respaldado por datos técnicos incontestables, Díaz acusó al Gobierno regional de sufrir una “dolorosa ceguera ante la realidad diaria”. La portavoz expuso informes que prevén una caída del 20% en la producción nacional de vacuno y pérdidas de 992 millones de euros en España. “La ganadería ha sido la moneda de cambio, un cambio de cromos para que otros sectores puedan salir al exterior”, denunció con contundencia, censurando la ventaja competitiva de 1.161 euros por tonelada con la que MERCOSUR asfixia a nuestros productores mediante la competencia desleal.
Desde VOX se ha afeado la sumisión del PP y del PSOE a las agendas globalistas y se les ha invitado a pisar las explotaciones: “Bájense del coche oficial, vayan al mercado de Torrelavega, hablen con los ganaderos y verán el sufrimiento por el que están pasando”. Díaz ligó la iniciativa directamente al ideario irrenunciable de la formación: “Voten a favor si creen ustedes en la soberanía alimentaria y en el futuro de los jóvenes en las zonas rurales”. Asimismo, reivindicó la protección de razas autóctonas como la vaca tudanca, advirtiendo de que abandonarla a su suerte es firmar la sentencia de muerte de una identidad que ha configurado Cantabria durante generaciones.
VOX también ha destapado los oscuros intereses corporativos que promueven la “carne cultivada o carne in vitro”, alertando de la amenaza que supone la imposición de la»no carne» financiada por grandes multinacionales bajo postulados climáticos extremistas para desmantelar el modelo ganadero convencional.
La portavoz parlamentaria de VOX, Leticia Díaz, ha criticado duramente el «relato complaciente» y la «pasividad administrativa» tanto del Gobierno regional como del PP y del PSOE en la Cámara, a los que ha acusado de mirar hacia lado ante la realidad del medio rural. «Gobernar no es sentarse a esperar a que la catástrofe sea irreversible para redactar un informe; gobernar es anticiparse y ofrecer certezas cuando se divisa la tormenta», ha aseverado desde la tribuna.
Frente a las tesis del Ejecutivo autonómico, que tacha la situación de «alarmismo», Díaz ha puesto sobre la mesa datos técnicos y de mercado que demuestran que la crisis ya ha comenzado: caída de precios: Los ganaderos que acuden al Mercado de Torrelavega ya registran pérdidas en las últimas semanas, desplome en mataderos: con menos sacrificios para consumo local, parálisis comercial: los productores cántabros se enfrentan a una ausencia de compradores más que preocupante.
Asimismo, VOX ha avalado su iniciativa en un informe macroeconómico del doctor Diego Pazos, que desvela una brecha de costes estructural de 1.161,40 € por tonelada de carne a favor de Iberoamérica. «Esto no es libre competencia, es un dumping salvaje inasumible para nuestros productores, asfixiados además por normativas climáticas y burocracia infinita», denunció Díaz, señalando que la entrada de 99.000 toneladas de cortes nobles (Cuota Hilton) saturará el mercado nacional y arrastrará a la quiebra al sector cárnico y a razas autóctonas como la vaca tudanca.
Díaz ha desmontado también el «triunfo político» esgrimido por la Consejería de Ganadería sobre la exclusión provisional de Brasil por el uso de hormonas y antimicrobianos. La portavoz ha revelado una grave «laguna temporal»: el veto no entra en vigor hasta el 3 de septiembre de 2026. «Durante todo junio, julio y agosto, Cantabria y España van a seguir recibiendo barcos de carne de Brasil que incumple la normativa sanitaria europea. Tres meses de desprotección absoluta que pueden dejar el mercado herido de muerte», ha alertado.
Respecto al sector lácteo, que representa un porcentaje muy notable de la producción ganadera regional, la diputada advirtió de que el desembarco de miles de toneladas de queso industrial de potencias como Uruguay y Argentina —con costes de producción irrisorios comparativamente con los europeos— pondrá en tela de juicio la viabilidad de cooperativas históricas como Agrocantabria, Valles Unidos del Asón o la cooperativa de Comillas.
La iniciativa de VOX, rechazada por el arco parlamentario, exigía cinco mandatos nítidos y viables para salvar al sector primario cántabro:
- Estudio de impacto urgente junto a las OPAs y la Universidad de Cantabria para evaluar los efectos reales de Mercosur en los precios en origen.
- Exigencia de veto nacional en el Consejo Europeo a cualquier acuerdo que no incorpore una cláusula espejo estricta al 100%.
- Plan Autonómico de Contingencia y ayudas directas para amortiguar la brecha de costes de 1.161,4 €/tonelada.
- Moratoria regulatoria y eliminación inmediata de las duplicidades del cuaderno digital de explotación para aliviar las cargas internas.
- Vacunación de la Dermatosis Nodular Contagiosa: Acelerar las gestiones ante la UE y el Ministerio para rebajar su catalogación, centralizar la compra de la vacuna y flexibilizar las restricciones que agravan la parálisis del sector.
“No les pedimos un gesto político, les exigimos un escudo jurídico para el campo”, concluyó la portavoz. Con el rechazo a esta moción, los partidos tradicionales, PSOE y PP, vuelven a dar la espalda a la España rural, pero VOX continuará dando la batalla frente a las imposiciones extranjeras y en defensa de la soberanía de nuestros ganaderos. Tras la votación, Leticia Díaz ha lamentado que el PP y el PSOE prefieran «justificar la inacción de las instituciones y el consenso burocrático de Bruselas» antes que defender la soberanía alimentaria, la viabilidad de las familias ganaderas y la identidad rural de Cantabria.




