VOX El Puerto denuncia que la construcción del campo de rugby, presentada en su día por el Gobierno de Germán Beardo como una actuación prácticamente “gratis” para la ciudad gracias a una subvención, se ha convertido en un nuevo ejemplo de mala planificación, sobrecostes y falta de control en la gestión municipal.
La formación señala que la obra acumula dos ampliaciones de plazo, una modificación del proyecto, una suspensión parcial y el cese del director del proyecto en plena ejecución, una sucesión de incidencias que, a juicio de VOX, evidencia que el equipo de Gobierno “no ha planificado ni supervisado correctamente una actuación que ahora empieza a generar consecuencias económicas para los portuenses”.
VOX advierte de que el Ayuntamiento ha tenido que desviar más de un millón de euros del transporte urbano para hacer frente a los sobrecostes del proyecto. La formación recuerda que se trata de un servicio esencial, utilizado cada día por miles de vecinos, que necesita mejoras urgentes en autobuses, frecuencias, accesibilidad y calidad.
“Ese dinero debía servir para mejorar el transporte público de El Puerto, no para tapar los problemas de una obra mal gestionada. El Gobierno de Beardo vendió esta actuación como si no fuera a costar nada a los portuenses, pero la realidad es que ya está afectando a servicios básicos”, denuncia el portavoz del Grupo Municipal, José Antonio Gomila.
El Grupo Municipal también alerta de que, pese a haber recibido una subvención millonaria para su construcción, el Gobierno municipal ya prepara una nueva solicitud de subvención a la Diputación para sostener económicamente la instalación. Para VOX, este hecho obliga a preguntarse si el Ayuntamiento cuenta con un plan económico realista para asumir el mantenimiento ordinario del campo de rugby, incluyendo personal, energía, agua, césped, reparaciones y revisiones técnicas.
“Si una instalación necesita nuevas subvenciones antes incluso de estar plenamente en funcionamiento, es evidente que algo falla. No se puede inaugurar un equipamiento sin saber cómo se va a mantener ni cuánto va a costar realmente a la ciudad”, afirma Gomila.
VOX El Puerto considera que este caso forma parte de una manera de gestionar que ya se ha visto en otras actuaciones municipales, como la rehabilitación del Hospital San Juan de Dios, la pasarela del Guadalete o el tanque de tormentas, proyectos marcados por retrasos, incidencias técnicas, modificaciones y falta de explicaciones suficientes. “No es mala suerte. Es un modelo de gestión que no funciona y que acaba pagando siempre el bolsillo de los portuenses”, sostiene el portavoz.
Por todo ello, el Grupo Municipal exige transparencia sobre el desvío de fondos procedentes del transporte urbano, explicaciones públicas sobre la necesidad de solicitar nuevas subvenciones, un plan económico realista para el mantenimiento del campo de rugby y responsabilidades políticas por la gestión deficiente de la obra.





