La diputada de VOX por Madrid, María Ruiz, ha rechazado la última iniciativa legislativa de la izquierda en materia LGTBI, calificándola como un «absoluto despropósito» y un ataque directo a las libertades individuales. Durante su intervención, Ruiz ha acusado al Ejecutivo y a sus socios de imponer una «dictadura del relato» mediante el uso punitivo del Código Penal.Ruiz ha arrancado su discurso afeando la postura de los grupos progresistas, a los que ha tildado de «supuestos defensores de la libertad», por traer una ley que la cercena. La diputada ha señalado que el verdadero objetivo de la norma no es proteger a las personas homosexuales, sino «encarcelar a quienes no piensen como ustedes y abolir el consentimiento» de los adultos que acuden voluntariamente a especialistas, psicólogos o sacerdotes.
En este sentido, la diputada ha aportado datos que desmontan la urgencia de la norma, señalando que en España «no hay ninguna sanción administrativa firme por terapias de conversión, el contador está a cero», precisando que de las 23 denuncias registradas desde la entrada en vigor de la Ley LGTBI, 20 ya han sido archivadas. «¿No será porque lo que se está denunciando como terapias de conversión en realidad no lo son?», se ha preguntado.
VOX se centra en el impacto de la ley sobre los menores de edad y el ámbito familiar. María Ruiz ha denunciado el doble rasero de la izquierda: «Es un absoluto sinsentido que por un lado denuncien las terribles terapias de conversión del pasado y por otro promuevan las auténticas y terribles terapias de conversión del presente, que son las que mutilan y medicalizan de por vida a niños sanos», ha sentenciado.
La diputada ha denunciado que se niegue a los niños con disforia de género la ayuda de sus padres y de profesionales sanitarios bajo la amenaza de penas de cárcel y multas de hasta 150.000 euros. «¿De verdad quieren meter en prisión a un padre que lleva a su hijo a un especialista para tratar de evitar que se someta a un tratamiento irreversible?», ha interpelado.
Para finalizar, María Ruiz ha querido dejar clara la postura de su formación frente a las acusaciones de la izquierda, reafirmando que VOX «siempre ha respetado los derechos de las personas homosexuales» y que estará «en contra de cualquier discriminación».


