Tasende critica la imposición de la zona de bajas emisiones en Melilla: “es una medida de la Agenda 2030 que puede afectar al comercio y castigar a las familias trabajadoras”

VOX propone alternativas concretas: creación de una red de estacionamientos, flexibilización de la aplicación de la ZBE, peatonalización compatible con carriles de circulación de vehículos, mejora del transporte público, aceras con arbolado que dé sombra, entre otras.

José Miguel Tasende, ha manifestado su preocupación por el Reglamento regulador de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE).

Calificándolo de “una sumisión dogmática a la Agenda 2030″ que puede suponer una amenaza al comercio del centro, al que no se ha escuchado y afecta a las clases medias y trabajadoras porque les obliga a adquirir coches eléctricos en un momento de debilidad económica

1. Posibles sanciones de hasta 500 euros para castigar el bolsillo ciudadano

Tasende advierte de que el texto diseñado contempla un severo régimen de sanciones.

Que tipifica como infracciones graves y muy graves el acceso o estacionamiento no autorizado dentro del perímetro acotado, imponiendo multas que alcanzan los 500 euros.

Más del 60% del parque automovilístico de Melilla carece de los requisitos para lucir distintivos ECO o 0 Emisiones.

«En un contexto de seria dificultad económica para las familias melillenses».

El Gobierno local pretende forzar a los vecinos a cambiar de vehículo o a pagar peajes administrativos infames por el mero hecho de ir a trabajar, hacer sus compras o cualquier otra gestión.

2. Incoherencia flagrante: Sanciones sin mediciones reales y silencio ante la Central Térmica

El portavoz del Grupo Mixto tacha de «hipocresía insostenible» el fundamento de la normativa.

El propio borrador (Artículo 10) admite que la Ciudad Autónoma no cuenta con un sistema de vigilancia de la calidad del aire en el interior de la propia ZBE, pretendiendo sancionar a los conductores usando lecturas del polígono industrial SEPES.

Estamos ante una tomadura de pelo a los melillenses.

Se imponen restricciones drásticas y multas abusivas con el pretexto de la contaminación cuando ni siquiera miden el aire en el propio Centro urbano.

Mientras tanto, el Gobierno convive impasible con la Central Térmica alimentada por fueloil y diésel, que es la verdadera fuente emisora de nuestra ciudad.

3. La puntilla económica para el comercio y la hostelería local

La Confederación de Empresarios Melillenses (CEME-CEOE) ha denunciado públicamente el perjuicio que ocasionaría esta medida a las empresas, vecinos y clientes del centro de la ciudad.

José Miguel Tasende alerta de que la restricción masiva de accesos y la ampliación del estacionamiento regulado (ORA) acabarán por desertificar el Triángulo Modernista.

Los vecinos de los barrios periféricos y visitantes optarán por no acudir al centro ante el temor a ser sancionados, los costes de aparcamiento y las trabas burocráticas.

4. Hipercontrol burocrático y Gran Hermano con cámaras

Desde VOX censuran asimismo la obligatoriedad de inscribirse en un Registro Municipal de Vehículos Autorizados (Art. 16), la aportación de declaraciones responsables (Art. 18) y el despliegue de cámaras de lectura continua de matrículas (LPR) (Art. 19).

«Melilla, con solo 12 kilómetros cuadrados, no necesita un Gran Hermano fiscalizador y sancionador para controlar cada paso que da un melillense», enfatiza el dirigente político.

ALTERNATIVAS VIABLES PROPUESTAS POR VOX MELILLA

Frente a esta situación, VOX Melilla propone alternativas concretas y viables:

Mejora sustancial del transporte público: líneas de autobús con regularidad garantizada y pantallas informativas; marquesinas en las paradas de autobús; establecer más líneas que conecten de manera racional y rápida el conjunto de la ciudad.

Hacer las calles más aptas para caminar: árboles que den sobra, iluminación adecuada, bancos, carriles podo táctiles, rebajes para movilidad reducida, ajardinamiento, etc.

Crear una red de estacionamientos por toda Melilla que permitan dejar el coche a la sombra y vigilado y que sea una alternativa a las casas que no tienen cochera.

Esta propuesta cuenta con el respaldo de CEME-CEOE como solución equilibrada.

Flexibilización en la aplicación: evitar la entrada «a saco» de la norma.

Implementar una puesta en marcha gradual y experimental que permita a los melillenses adaptarse progresivamente sin castigos económicos inmediatos.

La flexibilización pasa también por crear calles peatonales con carriles para vehículos, como hay tantas por toda España y en la propia Melilla (Ramírez de Arellano).

Priorización de focos contaminantes reales: Antes de sancionar a ciudadanos y pequeños comerciantes, fiscalizar efectivamente los verdaderos focos industriales de contaminación, como la Central Térmica, que opera las 24 horas del día en el centro de la ciudad sin restricciones.

VOX exige la paralización inmediata del proceso regulador actual y la apertura de una mesa de diálogo con CEME-CEOE.

Actores sociales y ciudadanía para consensuar medidas que compatibilicen la movilidad urbana con la revitalización económica del centro de Melilla.

Sin sacrificar a las clases trabajadoras ni a los pequeños comerciantes en el altar de dogmatismos ecologistas.

Es decir, añade Tasende. “actuar en interés de Melilla, no al dictado de agendas impuestas”.