VOX El Puerto denuncia que la gestión económica de Germán Beardo ha terminado provocando una de las pérdidas patrimoniales más dolorosas para la ciudad. La finca de la Sierra de San Cristóbal que alberga las históricas cuevas-cantera y la cantera de áridos fue adjudicada el pasado 22 de mayo a la empresa vasca Industrias TZBSAT S.L. por 1,4 millones de euros dentro del proceso de liquidación de Impulsa El Puerto.
Para VOX, esta venta no es un hecho inevitable ni aislado, sino la consecuencia directa de una gestión ruinosa que ha llevado a la quiebra a la empresa municipal. Beardo ha convertido Impulsa, una sociedad que debía impulsar el desarrollo económico de El Puerto, en un agujero financiero que ahora se intenta cerrar desprendiéndose del patrimonio de todos los portuenses.
La finca reúne dos partes inseparables de la identidad de la Sierra de San Cristóbal. En ella se encuentran las cuevas-cantera, de las que se extrajo la piedra empleada para levantar la Iglesia Mayor Prioral, la Catedral de Sevilla y numerosos edificios monumentales, junto a la histórica cantera de áridos, explotada durante décadas y vinculada a la actividad económica local. No son simples terrenos. Son memoria, trabajo, paisaje e historia de El Puerto que ahora quedan en manos privadas.
“Beardo ha arruinado Impulsa y ha permitido que una empresa de fuera de la ciudad se adueñe de una de las mayores riquezas históricas, patrimoniales y económicas de El Puerto. Mientras los portuenses pierden una finca ligada durante siglos a nuestra identidad y al trabajo de generaciones, una compañía del País Vasco pasa a controlar una parte esencial de nuestra historia y de nuestros recursos. Beardo deja a El Puerto sin patrimonio mientras una empresa vasca se queda con nuestra riqueza. Esto no es gestión, es una entrega y un fracaso político irreversible”, afirma el portavoz de VOX El Puerto, José Antonio Gomila.
VOX advierte de que esta pérdida se suma a un modelo de gobierno cada vez más rodeado de opacidad y polémicas. A la situación de los chiringuitos de Puerto Sherry se añaden las operaciones urbanísticas vinculadas a la Sport City de los propietarios del Cádiz CF y las investigaciones relacionadas con patrocinios y empresarios del ocio nocturno. Mientras Beardo favorece grandes operaciones privadas y presume de proyectos millonarios, el patrimonio público de los portuenses desaparece.
“Beardo está liquidando El Puerto a precio de saldo. Debe explicar qué hizo para impedir esta venta, por qué mantuvo durante meses a la ciudad en la oscuridad y qué garantías existen para proteger las cuevas y la cantera. El patrimonio de los portuenses no puede seguir siendo la moneda de cambio de su incompetencia”, concluye Gomila.





